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viernes, 4 de noviembre de 2016

"德"

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 De La vida como juego de Alan Watts
(Capítulo 5: Vida, muerte y lo no nacido)

En el desarrollo de la autoconciencia y la habilidad para reflexionar sobre el propio conocimiento reside la gran dificultad de la humanidad; es una bendición y una maldición a la vez.Ser y saberse feliz es rebosar la copa de la vida, pero también existe el reverso, que es ser miserable y saberlo. A menudo recuerdo el estribillo:

Había una vez un joven que decía:
"Aunque parezca que sé que yo sé,
lo que me gustaría ver es el yo que me sabe,
cuando sé, que yo se que sé"

Uno puede ver cómo una persona, al estar demasiado consciente de sí misma, puede ser un obstáculo a su propia existencia. Los taoístas tienen una manera de hacer frente al problema. Practican lo que se llama "ayunar el corazón", que tiene relación con la idea de vaciarse. En chino, la palabra para corazón no significa corazón en el sentido fisiológico, significa mente-corazón. Una persona que tiene mushin, ni mente ni corazón, es una persona de un nivel muy alto. Significa que su centro físico no se interpondrá en su camino. Actúa como si no estuviera allí.

Chuang-Tzu, el filósofo taóista, escribió:

Cuando los gansos vuelan sobre el agua
y se reflejan en el agua,
los gansos no intentan proyectar su reflejo,
y el agua no tiene intención de retener su imágen

Ésta es la idea fundamental taoísta sobre estar ausente como condición de estar presente. Como apuntó Chuang-tzú:

Cuando el cinturón te está cómodo no lo sientes,
cuando los zapatos te van bien es como si no los llevases.

El mismo principio aparece en el Tao Te King de Lao-tzú, que fue escrito por varios motivos, pero que sobre todo es un libro de  sabiduría para los gobernantes. Puede tomarse como una guía de la ley mística, pero sobre todo, es una introducción al arte de gobernar.

(...) De igual manera, por ejemplo, a menos que se esté enfermo, no hay que preocuparse por el funcionamiento del propio cuerpo. Sucede de manera automática. Funciona un día tras otro y cuanto mejor está menos hay que pensar en ello, y cuanto menos se piense en ello mejor estará.

La segunda palabra en el título del Tao Te King, te, se suele traducir como "virtud; con el mismo sentido que las virtudes curativas de las plantas. Significa la excelencia de las cosas en el sentido de que un árbol sobresale en ser un árbol, y nadie sabe  verdaderamente cómo lo hace. No hay manera de imitar a un árbol. La única forma es ser uno de ellos. Igualmente, cuando un ser humano da muestras de  una extraordinaria habilidad para algo, sobresale en ello de manera natural.

Te es una manera de hablar sobre un ser humano que ha aprendido a vivir en armonía con el tao. Es como en una situación en la que flotamos en un río y el río nos lleva con él. Algunos de los que están en el río nada contra la corriente, pero aun así el río se los lleva. Otros han aprendido que el meollo de la cuetión está en nadar a favor, y a ellos también se los lleva. La única diferencia es que los que nadan  a favor del río saben que se los lleva, mientras que los que nadan en contra piensan que nadan en diferente dirección. Pero en realidad es así. Se puede nadar contra orriente en un río y pretender no fluir con él, pero lo cierto es que es así. Una persona que sabe que debe ir con el río, adquiere, en todo lo que hace, la fuerza del río. El río entero está tras él y sutilmente puede dirigir su curso al igual que una embarcación utiliza el timón, o todavía mejor, como un velero utiliza el viento. Cuando un velero vira y navega contra el viento no lo hace sin dejar de utilizarlo. El arte de la navegación a vela es taoísmo perfecto. Es un arte que requiere de consumada habilidad. El hombre que rema en un bote utiliza esfuerzo, pero el que tiene inteligencia para izar una vela usa la magia de la naturaleza.
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martes, 21 de junio de 2016

Importancia

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De Conviértete en lo que eres, de Alan Watts
(Capítulo 4: Importancia)

A menudo se acusa al budismo de ser una religión tan absorta en lo impersonal y en lo eterno que descuida la importancia de las cosas individuales y temporales. Según sus enseñanzas, todo aquello que tiene forma está sujeto al cambio y carece de un yo perdurable, pero esto no implica que no sea importante. La importancia no se mide por el tiempo, y el cambio es un síntoma de la presencia de vida. Como dice un poema japonés:

El dondiego de día florece durante una hora;
sin embargo, en el fondo, no se diferencia
del gigantesco pino, que vive mil años

Ante la inmensidad del tiempo y del espacio, el ser humano parece absolutamente insignificante. En comparación con los problemas enormemente  complicados del mundo moderno, los deseos y temores menores del individuo parecen no tener importancia. Pero como el Budismo es el Camino Medio, debe considerar forzosamente como falsa filosofía esta actitud extrema. Es cierto que alguien demasiado preocupado por sus propios asuntos debería considerar la inmensidad del universo y el destino de la raza humana. Pero no dejemos que lo considere durante demasiado tiempo, y menos que olvide  que también es suya la responsabilidad, no solo de la prosperidad humana, sino también del orden del universo. A pesar de que la astronomía moderna nos muestre nuestra insignificancia bajo las estrellas, nos dice también que solo con alzar un dedo las afectamos. Es cierto que nuestra existencia es pasajera, que no tenemos un yo perdurable, pero el tejido de la vida es de tal naturaleza que un hilo roto puede causar una ruina inconmensurable .La magnitud del mundo al que va vinculado nuestro destino incrementa mas que disminuye nuestra importancia. Parece que la naturaleza tenga  en poca consideración a los individuos, y quizá provoque la muerte de millones de ellos como si no importase nada. Pero el valor se mide por la calidad, no por la cantidad. Un garbanzo puede ser tan redondo como el mundo, y en lo que concierne a la redondez, uno no es mejor que el otro.

Y el ser humano es en sí mismo un pequeño universo, la configuración de su mente y de su cuerpo es tan compleja como la configuración de las  estrellas. ¿Podemos decir, entonces, que gobernar el universo de un ser humano tiene menos importancia porque éste es de diferente tamaño?
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lunes, 10 de noviembre de 2014

Budas y Espejos

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De El Camino del Zen de Alan Watts

Acerca de Huai-jang — que iniciaba en el Zen a su gran sucesor Ma-tsu (muerto en 788), que entonces estaba practicando la meditación en posición de sentado en el monasterio de Ch'uan-fa — se cuenta la siguiente historia:

— Su reverencia — preguntó Huai-jang —: ¿qué objeto tiene meditar sentado?

— Convertirse en un Buddha — contestó Ma-tsu.

Entonces Huai-jang tomó una baldosa y comenzó a pulirla sobre una roca.

— ¿Qué hace usted, maestro? — preguntó Ma-tsu.

— La estoy puliendo para hacer un espejo — dijo Huai-jang.

— ¿Y cómo va a hacer que una baldosa pulida se convierta en un espejo?

— ¿Y cómo va a hacer que meditando sentado se convierta en un Buddha?
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