Mostrando entradas con la etiqueta alquimia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alquimia. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de julio de 2016

La purificación del impulso sexual y su dominio

.
 De Alquimia espiritual de Robert Ambelain

Creemos útil agregar algunas precisiones particulares en un dominio donde la lucha es particularmente difícil y penosa, el del deseo sexual y de las violentas pasiones amorosas que a veces genera, fuente de tantos errores, hasta de decaimientos o de crímenes.
 
La Llave de esta liberación reside en una justa apreciación del carácter impermanente de la belleza corporal y de las alegrías puramente carnales. Es muy simple y antigua.
 
Recordaremos en primer lugar, que la necrosis que gana rápidamente en la tumba el cadáver corporal cuando el Alma lo abandonó, consiste en una negrura progresiva de las carnes, las cuales viran poco a poco del matiz blanco-rosado a un negro absoluto de ébano. Entonces, sobre estas carnes necrosadas, se desarrollan extraños hongos, de un verde color de jade muy intenso, de siete a doce milímetros de diámetro en la cabeza y de alrededor de un centímetro como máximo. En la oscuridad, estos hongos brillan con una luminiscencia verdosa.
 
Y la técnica purificadora del deseo sexual consiste entonces, en el curso de meditaciones, desprovistas de todo sahumerio, en visualizar la “mujer-ideal” (o el hombre-ideal), tal como uno se lo imagina desde siempre, dotado de todo el brillo y de todo el encanto posible, destacándose en forma luminosa sobre un fondo totalmente oscuro, la silueta apareciendo iluminada del interior, y sentada, inmóvil en la posición del “Loto” (es la sentada llamada “a la turca”, manos apoyadas sobre los muslos). Pero, solo la cara, el busto, los brazos, están dotados de esta perfección ideal, en esta visualización. Las caderas, las piernas, el abdomen y las partes sexuales son totalmente necrosadas, como describo arriba. Las uñas serán visualizadas muy largas, arrolladas sobre ellas mismas en volutas, como en la realidad (debido a su crecimiento post-mortem y la descarnadura de los dedos del pie, que deja las raíces expuestas).

Estas meditaciones pueden tomar por objeto, en lugar del personaje ideal imaginario, el objeto mismo de una pasión de la cual uno desea liberarse.
 
Los novicios de los conventos tibetanos practicaban, no hace mucho tiempo, frente a un osario, lo que sus maestros llamaban “la meditación sobre el Horrible”. El entrenamiento consistía luego en visualizar, bajo cualquier forma humana viviente, el esqueleto que volverá a ser fatalmente un día, símbolo de esta Muerte que el ser lleva en él, en potencia latente.
 
Se puede entonces, a la técnica descripta anteriormente, adjuntar este procedimiento. Entonces, quizás se pueda alcanzar la liberación obtenida por Louis Claude de Saint-Martin, del cual un “vidente” de la época podía exclamarse viéndolo de lejos: “Este ha tirado ahora el Mundo detrás de sí …”
 .

miércoles, 24 de febrero de 2016

La vitalidad básica

.
  De Alquimia espiritual taoísta
de Thomas Cleary

Zhang Ziyang dijo: "Al utilizar la vitalidad, utiliza la vitalidad básica".

La vitalidad básica y la vitalidad sexual no son, fundamentalmente, dos cosas diferentes. Cuando alguien no siente sexualidad, no hay ningún lugar del cuerpo donde esté la vitalidad. Los textos de medicina dicen que los genitales son la sede de la vitalidad; dicen también que cada uno de los órganos internos tiene vitalidad almacenada.

En realidad, la vitalidad no reside en lugares concretos. La vitalidad se fusiona con la energía básica, sin asumir forma ni sustancia; sólo los practicantes del Camino pueden concretar la energía básica y destilar la vitalidad. Dado que ésta vitalidad surge espontáneamente con el sentimiento sexual, se llama vitalidad básica.

La gente corriente no sabe destilarla y no sabe extraer la vitalidad para darle un uso práctico, por lo cual la vitalidad básica no puede desarrollarse.
 
En el acto sexual, la energía básica se convierte en vitalidad, que baja del cerebro por la espina dorsal, y sale por la uretra; este semen es una sustancia material que representa la vitalidad de la sexualidad. Cuando surge en unidad verdadera, es vitalidad básica;  cuando rebosa en el acto sexual, es vitaldiad sexual. Como transmutaciones de la energía básica, la vitalidad vásica y la vitalidad sexual son una; es un error dividirlas en dos.
.

lunes, 22 de febrero de 2016

Imaginación y Memoria, Inteligencia y Sabiduría

.
 De La Alquimia Espiritual
de Robert Ambelain
(Capítulo III: La Putrefacción)

La Imaginación y la Memoria son dos facultades preciosas, que proveen: a la Inteligencia los materiales que necesita para ejercerse y trabajar, a la Sabiduría la posibilidad de exponer la Verdad con imágenes y ejemplos que la vuelven más penetrante, más viva y por ello más atractiva.
 
No se trata, entonces, de atrofiar estas facultades, pero sí de disciplinarlas y de subordinar sus actividades al imperio de la razón y de la voluntad. De lo contrario, libradas a ellas mismas, poblarán el Alma de una multitud de recuerdos, de imágenes que la dispersarán y despilfarrando sus energías, le harán perder un tiempo preciado y le suscitarán mil tentaciones y recaídas.
 
Es entonces, absolutamente necesario de disciplinarlas y de ponerlas al servicio de las dos Virtudes Sublimales, que son, lo hemos dicho: la Inteligencia y la Sabiduría.

Para reprimir mejor los desvíos de estos dos sentidos interiores que son Imaginación y Memoria, uno se aplicará en primer lugar a echar fuera de nuestra conciencia, y al principio de sus manifestaciones, las imágenes y recuerdos peligrosos, recordándonos posibilidades (futuras) o realidades (pasadas) que transportándonos en el medio de las tentaciones del presente, del pasado o del futuro, serían ipso-facto una fuente de fallas y de caídas.
 
Pero, como suele haber un cierto determinismo psicológico, que nos hace pasar de ensueños sin importancia a los juegos peligrosos de una imaginación parcialmente invadida, nos prevendremos de este peligro echando inmediatamente y de manera incesante los pensamientos inútiles. Pues nos hacen perder un tiempo preciado y abren la vía, la preparan, a otros pensamientos infinitamente más peligrosos.
 
El mejor método para tener éxito en este tipo de “filtración” es, seguramente, de aplicarse de manera total al deber del momento, por más que sea banal, es decir, a nuestro trabajo, a nuestros estudios, a las ocupaciones habituales, por más que sean modestas y materiales. Lo que es, por otro lado, la mejor manera de hacer bien lo que se tiene que hacer, concentrando así toda nuestra inteligencia y actividad a la acción presente.
 
Por último, la Imaginación y la Memoria tienen un terreno idóneo para el aspirante. Es el de las ciencias humanas, profanas y ocultas, sin las cuales varios aspectos del Conocimiento superior le seguirán siendo oscuros. Es además y sobre todo el de las Escrituras iniciáticas tradicionales, en las cuales, por intermedio del esoterismo, la Imaginación podrá acceder a las verdades de la Inteligencia, y la Memoria podrá preparar las certezas de la Sabiduría …
.

lunes, 10 de noviembre de 2014

"△▼▲▽"

.
"En el principio había vacío. Entonces cuatro espíritus llegaron juntos en éste vacío...
Los Cristales nacieron y el mundo fue creado. De éste modo, La Esperanza le da a la tierra bendiciones, La Valentía ilumina las flamas, La Generosidad hace al agua la fuente de la vida, La Búsqueda deja a la Sabiduría ser llevada en el viento. Cuando llegue el tiempo en que El Vacío envuelva otra vez al mundo, si entre la gente viven los cuatro espíritus, La luz nacerá de nuevo. Cuatro espíritus, dispersos hasta que el Vacío de a luz a la luz otra vez."

- Comienzo del epílogo de Final Fantasy V
.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Sol y Sol Negro en Alquimia

.
Extractos de Mysterium coniunctionis de Carl Gustav Jung

... De lo que se ha dicho sobre la sustancia solar activa se deduce que el Sol de la alquimia no es tanto una sustancia química definida como una "virtus," un poder misterioso al que se le creía con un efecto generativo y transformador. De la misma manera que el sol físico alumbra y calienta el universo, así, existe en el corazón del hombre un arcano semejante al sol de donde fluyen la vida y el calor. "Por ello el Sol," dice Dorn, "es situado justo el primero después de Dios, y es considerado padre y engendrador de todo, porque en él se encuentra escondida la virtud seminal que da forma a todas las cosas que existen." Ese poder es denominado "azufre." Se trata de un principio de vida cálido y daemónico, que tiene las más estrechas afinidades con el sol de la tierra, ese "fuego central" o "ignis gehennalis" (fuego del infierno). Por eso vemos que existe también un Sol niger, un sol negro que coincide con la nigredo y la putrefactio, el estado de muerte. El Sol de la alquimia es ambivalente, como lo es igualmente Mercurio.
 

(...) Generalmente, el Sol es considerado como la mitad masculina y activa de Mercurio, un concepto supraordenado cuya psicología he analizado en otro estudio. Dado que, en realidad, Mercurio no existe en su forma alquímica, debe tratarse de una proyección inconsciente, y como constituye un concepto fundamental de la alquimia, debe simbolizar al propio inconsciente. Mercurio es por naturaleza el inconsciente, en donde no puede diferenciarse nada; pero, como spiritus vegetativus (espíritu viviente), es un principio activo que aparece siempre en forma diferenciada.

Por ello se le define correctamente como "duplex," porque es tanto activo como pasivo. Su parte activa "ascendente" es llamada Sol, y solo a través de éste puede percibirse la parte pasiva. Esta última tiene asignado el nombre de Luna, porque toma prestada del sol su luz.
 
Mercurio se corresponde claramente con el Nous cósmico de los filósofos clásicos. La mente humana es un derivado de éste y por ello, es la vida diurna de la psique, lo que llamamos consciencia. La consciencia requiere necesariamente de su contraparte, un aspecto oscuro, latente, y no manifiesto: el inconsciente, cuya presencia puede conocerse solamente a la luz de la consciencia. Así como la estrella diurna se eleva en el mar nocturno, así, ontogenética y filogenéticamente, la consciencia nace de lo inconsciente y se hunde cada noche de nuevo en su condición primigenia. Esta dualidad de nuestra vida psíquica es el prototipo y arquetipo del simbolismo Sol-Luna. En tal grado sentía el alquimista la dualidad de sus pensamientos inconscientes que, contra toda evidencia astronómica, dotó al sol de una sombra: "El sol y su sombra llevan el trabajo a la perfección." Michael Maier, de quien se recoge esta afirmación, elude tener que dar una explicación al sustituir la sombra de la tierra por la sombra del sol en el cuarentaicincoavo discurso de su Scrutinium. Evidentemente no podía cerrar completamente sus ojos a la realidad astronómica. Pero después cita el clásico dicho d Hermes: "Hijo, extrae del rayo su sombra," dándonos así a comprender claramente que la sombra está contenida en los rayos del sol, y que por ello podía ser extraída de ellos (sea lo que sea lo que esto pueda significar). Estrechamente relacionada con estas afirmaciones se encuentra la idea alquímica del sol negro, que menciona a menudo la literatura. Esta noción está basada en el hecho evidente de que sin la luz no puede existir la sombra, por lo que, en cierto sentido, la sombra es también emitida por el sol. Para esto la física requiere de un objeto oscuro interpuesto entre el sol y el observador, algo que no se puede aplicar al Sol alquímico, porque éste aparece ocasionalmente como negro. Este Sol negro contiene tanto luz como oscuridad. 
Maier se pregunta "¿Para qué existe, finalmente, un sol carente de sombra? Es lo mismo que una campana sin badajo." 

Mientras que el Sol es la cosa más preciosa, su sombra es una res vilissima o quid viluis alga (menos valiosa que las algas). El pensamiento antinómico de la alquimia opone a cada proposición una negación y viceversa. "Externamente son cosas corporales, pero interiormente son espirituales," dice Senior.
Esta visión es algo cierto en todas las cualidades alquímicas, en que cada cosa lleva en sí misma a su opuesta.

 
(...) Para la forma de pensar alquímica la sombra no es una mera privatio lucis; y así como la campana y su badajo son de una sustancialidad tangible, así también lo son la luz y la sombra. Sólo de este modo puede comprenderse el dicho de Hermes, que en su integridad dice: "Hijo mío extrae  del rayo su sombra, y también la corrupción que surge de las nieblas que lo rodean, lo ensucian y velan su luz: pues ésta es consumida por la necesidad y por su rojez." Aquí se considera la sombra como algo muy concreto; es una niebla capaz no sólo de oscurecer el sol, sino de ensuciarlo ("coinquinare" - una expresión fuerte). La rojez (rubedo) de la luz del sol es una referencia al azufre rojo que contiene ese principio activo ardiente, que es destructor en sus efectos. Dorn dice que en el hombre el "azufre natural" es idéntico al "fuego elemental" que es la "causa de la corrupción," y este fuego es "encendido por un sol invisible y desconocido para muchos, esto es, el sol de los Filósofos."

El azufre natural tiende a volver a su primera naturaleza, con lo cual el cuerpo se vuelve "sulfuroso" y así se dispone para recibir el fuego que "corrompe al hombre llevándolo a su esencia primera." El sol sirve evidentemente de instrumento en el drama fisiológico y psicológico de regreso a la materia prima, esa muerte que se debe experimentar si el hombre quiere volver a la condición original de los elementos simples y alcanzar la naturaleza incorrupta del paraíso primigenio. Para Dorn este proceso era espiritual y moral, tanto como físico.

 

(..) A pesar de todos los intentos de negación y ofuscación existe un factor inconsciente, un sol negro, que es el responsable del fenómeno sorprendentemente común de la escisión de la mente masculina, que se produce cuando la mano derecha no tiene que conocer lo que está haciendo la izquierda. Esta escisión de la psique masculina y el oscurecimiento regular de la luna en la mujer explican juntamente el hecho descollante de que la mujer esté acusada de toda la oscuridad que existe en un hombre, mientras él mismo se recrea con el pensamiento de que es una verdadera fuente de vitalidad e iluminación para todas las mujeres de su entorno. El debería estar realmente mejor aconsejado e intentar envolver la brillantez de su mente dentro de la más profunda duda. No es difícil para un tipo de mente así (que además de otras cosas es una gran embaucadora, como Mercurio) admitir de buen grado un montón de errores de la manera más convincente, y combinar además todo ello con un sentimiento espurio de superioridad ética, sin aproximarse lo más mínimo a una introspección genuina. Esto no puede nunca lograrse sin la participación del sentimiento, pero el intelecto admite al sentimiento sólo cuando le conviene. El novilunium de la mujer es una fuente de decepciones incontables para el hombre que se transforma fácilmente en amargura, aunque si se comprendiera, podría ser igualmente una fuente de sabiduría. Naturalmente, esto es posible cuando se está preparado para reconocer su sol negro, esto es, su sombra.

martes, 21 de mayo de 2013

Los taoístas y la alquimia

.
 De Historia de las creencias y las ideas religiosas
(De Gautama Buda al triunfo del cristianismo. Vol II)
de Mircea Eliade


Los alquimistas adoptaron y reinterpretaron algunos ritos y mitologías de los metalúrgicos, fundidores y herreros. En las enseñanzas de los alquimistas reaparecen las creencias arcaicas relativas al desarrollo de los minerales en el « vientre » de la tierra, la transmutación natural de los metales en oro, el valor místico del oro e igualmente el complejo ritual «herreros-cofradías iniciáticas-secretos de oficio ».

Los especialistas no están de acuerdo acerca de los orígenes de la alquimia china; se discuten todavía las fechas de los textos más antiguos en los que se habla de operaciones alquímicas. En China, como en otros sitios, la alquimia se define por una doble creencia:

a) en la transmutación de los metales en oro, y
b) en el valor « soteriológico » de las operaciones realizadas a fin de obtener ese resultado.

Las referencias precisas a estas dos creencias están atestiguadas en China a partir del siglo IV a.C. Se admite generalmente que fue Tzu Yen, un contemporáneo de Mencio, el « fundador » de la alquimia.
En el siglo II a.C, Liu An y otros autores reconocen claramente la relación entre la preparación del oro alquímico y el logro de la longevidad-inmortalidad.

Los recursos de la alquimia china, en tanto que disciplina autónoma, son:

a) los principios cosmológicos tradicionales;
b) los mitos relacionados con el elixir de la inmortalidad y los santos Inmortales;
c) las técnicas para la obtención de la longevidad, la felicidad y la espontaneidad espiritual.

Estos tres elementos —principios, mitos y técnicas— pertenecen al legado cultural de la protohistoria; sería erróneo suponer que las fechas de los primeros documentos que los mencionan señalan también su antigüedad. Es evidente la relación entre la «preparación del oro», la obtención de la « droga de la inmortalidad » y la « evocación » de los Inmortales. En efecto, Luán Tai se presenta ante el emperador Wu y le asegura que es capaz de realizar estos tres milagros, pero no logra «materializar» a los Inmortales.


El mago Li Chao-feiun recomienda al emperador Wu de la dinastía Han: « Sacrificad al horno (tsaó) y podréis hacer venir a los seres (sobrenaturales), el polvo de cinabrio podrá ser transformado en oro amarillo; cuando haya sido producido el oro amarillo podréis hacer con él utensilios para comer y beber, y entonces poseeréis una longevidad dilatada. Cuando vuestra longevidad sea prolongada, podréis ver a los bienaventurados (hsien)  de la isla P'ong-lai, que está en medio de los mares. Cuando los hayáis visto y hayáis realizado los sacrificios fong y chan, entonces ya no moriréis ».
La búsqueda del elixir, por consiguiente, estaba ligada a la de las islas lejanas y misteriosas en que vivían los Inmortales. Reunirse con los Inmortales significaba superar la condición humana y participar de una existencia atemporal y beatífica.

El deseo de obtener oro implicaba también una búsqueda de algo espiritual. El oro tenía carácter imperial: se encontraba en el «centro de la Tierra» y poseía relaciones misteriosas con el chúe (rejalgar o sulfuro), el mercurio amarillo y la vida futura (las « Fuentes Amarillas »). Con estas características aparece en un texto del año 122 a.C, el Huai-nan-tzu, en el que hallamos también atestiguada la creencia en una metamorfosis precipitada de los metales.105 El alquimista no hace en realidad otra cosa que acelerar el crecimiento de los metales.
 
Como su homólogo occidental, el alquimista chino contribuye a la obra de la naturaleza precipitando el ritmo del tiempo. El oro y el jade, por el hecho de participar del principio yang, preservan el cuerpo de la corrupción. Por el mismo motivo, los vasos hechos de oro alquímico prolongan la vida hasta el infinito. Según una traducción conservada en el Lie Hsien Ch 'tan chuan (« las biografías completas de los Inmortales »), el alquimista Wei Po-yang logró preparar las « pildoras de inmortalidad » ; después de ingerir, junto con uno de sus discipulos y su perro, algunas de aquellas pildoras, abandonaron la tierra en carne y hueso y marcharon a unirse a los demás Inmortales.


La homologación tradicional entre macrocosmos y microcosmos relacionaba los cinco elementos cosmológicos (agua, fuego, madera, aire, tierra) con los órganos del cuerpo humano: el corazón con la esencia del fuego, el hígado con la esencia de la madera, los pulmones con la esencia del aire, los ríñones con la esencia del agua, el estómago con la esencia de la tierra. Ese microcosmos que es el cuerpo humano se interpreta a su vez en términos alquimicos: « El fuego del corazón es rojo como el cinabrio y el agua de los ríñones es negra como el plomo », etc. En consecuencia, el hombre posee en su propio cuerpo todos los elementos que constituyen el cosmos y todas las fuerzas vitales que aseguran su renovación periódica.
Se trata únicamente de reforzar determinadas esencias. De ahí la importancia del cinabrio, debida menos a su color rojo (color de la sangre, el principio vital) que al hecho de que, puesto al fuego, produce el mercurio. Está, por consiguiente, emparentado con el misterio de la regeneración por la muerte (pues la combustión simboliza la muerte). De ahí resulta que el cinabrio puede asegurar la regeneración perpetua del cuerpo humano y, en resumidas cuentas, puede proporcionar la inmortalidad.

El gran alquimista Ko Hung (283-343) escribe que diez pildoras de una mezcla de cinabrio y miel tomadas durante un año hacen que los cabellos blancos se vuelvan negros y salgan de nuevo los dientes caídos; si el tratamiento se mantiene
más de un año, se obtiene la inmortaíidad.


Pero también se puede criar cinabrio dentro del cuerpo humano, especialmente por medio de la destilación del esperma en los « campos de cinabrio ». Otro nombre de estos campos de cinabrio, región secreta del cerebro provista de la « cámara semejante a una gruta », es k'uen-luen. Resulta, sin embargo, que el Kuenluen es una montaña fabulosa del mar del Oeste, morada de unos Inmortales. « Para penetrar ahí a través de la meditación mística, se entra en un estado "caótico" (huen), parecido al estado primordial, paradisíaco, "inconsciente" del mundo increado.»

Fijémonos en estos dos elementos:

a) la homologación de la montaña mística Kuen-luen y las regiones secretas del cerebro y el vientre;
b) la función asignada al estado « caótico », que, una vez logrado a través de la meditación, permite penetrar en los campos de cinabrio y hacer posible de este modo la preparación alquímica del embrión de la inmortalidad. La Montaña del mar del Oeste, morada de los Inmortales, es una imagen tradicional y muy antigua del « mundo en pequeño », de un universo en miniatura.

La montaña Kuen-luen tiene dos partes: un cono erguido elevado y un cono invertido." Dicho de otro modo: tiene la forma de una calabaza, igual que el hornillo del alquimista y la región secreta del cerebro. En cuanto al estado « caótico » obtenido a través de la meditación, indispensable para la operación alquímica, puede compararse con la materia prima, la massa confusa de la alquimia occidental." No ha de entenderse esta materia prima únicamente como una estructura primordial de la sustancia, sino también como una experiencia interior del alquimista. La reducción de la materia a su condición primordial de absoluta indiferenciación corresponde, en el plano de la experiencia interior, a la regresión al estado prenatal, embrionario. Pero, como ya hemos visto, el tema del rejuvenecimiento y la longevidad mediante el regressus ad uterum constituye uno de los primeros objetivos del taoísmo. El método más frecuentemente aplicado es la « respiración embrionaria » (tai-si), pero el alquimista obtiene también este retorno al estado embrionario por la fusión de los ingredientes en su hornillo.

A partir de determinada época, la alquimia externa (wai-tan) se consideró « exotérica », opuesta, por tanto, a la alquimia interior de tipo yoguico (nei-tan), declarada única « esotérica ». 
El nei-tan es esotérico por el hecho de que el elixir es preparado en el cuerpo mismo del alquimista mediante la aplicación de unos métodos de « fisiología sutil » y sin ayuda de sustancias vegetales o minerales. Los metales « puros » (o sus « almas ») son identificados con las distintas partes del cuerpo, y los procesos alquímicos, en lugar de realizarse en el laboratorio, se desarrollan en el cuerpo y en la conciencia del adepto. El cuerpo pasa a ser el crisol en el que el «puro» mercurio y el « puro » plomo, al igual que el semen viriíe y el aliento, circulan y se funden.

Al combinarse, las fuerzas yang y yin engendran el « embrión misterioso » (el « elixir de la vida », la « flor amarilla »), el ser inmortal, que terminará por evadirse del cuerpo a través del occipucio para subir al cielo. El nei-tan puede ser considerado como una técnica análoga a la « respiración embrionaria », con la diferencia de que los procesos son descritos en el lenguaje de la alquimia esotérica.
La respiración se homologa con el acto sexual y la operación alquímica, mientras que la mujer es asimilada al crisol.

.

Compartir

 
Creative Commons License
This obra by Arturos (Basiliskus) is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 2.5 México License.
Based on a work at basiliskus.blogspot.com.