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sábado, 4 de febrero de 2017

La estatua

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Cuento de Khalil Gibrán

Cierta vez, entre las colinas, vivía un hombre poseedor de una estatua cincelada por un anciano maestro. Descansaba contra la puerta de cara al suelo. Y él nunca le prestaba atención.

Un día pasó frente a su casa un hombre de la ciudad, un hombre de ciencia. Y advirtiendo la estatua, preguntó al dueño si la vendería.

Riéndose, el dueño respondió: “¿Y quién desearía comprar esa horrible y sucia estatua?"

El hombre de la ciudad dijo: “Te daré esta pieza de plata por ella”. El otro quedó atónito, pero agradado.

La estatua fue trasladada a la ciudad al lomo de un elefante. Y, luego de varias lunas el hombre de las colinas visitó la ciudad y, mientras caminaba por las calles, vio una multitud ante un negocio y a un hombre que a voz en cuello gritaba: “Acercaos y contemplad la más maravillosa estatua del mundo entero. Solamente dos piezas de plata para admirar la más extraordinaria obra maestra”.

Al instante, el hombre de las colinas pagó dos piezas de plata y entró en el negocio para ver la estatua que él mismo había vendido por una sola pieza de ese mismo metal.
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martes, 29 de noviembre de 2016

Las dos ostras

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 Cuento de Gibrán Khalil Gibrán

Dijo una ostra a la ostra vecina:Siento un gran dolor dentro de mí. Es algo pesado y redondo, que me hace daño. 

Alabados sean los cielos y el mar - respondió la otra con altiva condescendencia –. Yo no siento dolor ninguno. Estoy buena y sana,  por fuera y por dentro.

En ese momento, un cangrejito que pasaba oyó a las dos ostras, y dijo a la que estaba buena y sana por dentro y por fuera:

– Sí, estás buena y sana; pero el dolor que siente tu vecina es una perla de extraorinaria belleza.
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lunes, 10 de octubre de 2016

Una mirada al futuro

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(De Pensamientos y reflexiones
 de Gibrán Jalil Gibrán)

Desde atrás del muro del Presente oí los himnos de la humanidad. Oí el sonidode las campanas que anunciaban el comienzo de la plegaria en el templo de la Belleza. Campanas moldeadas con el metal de la emoción y suspendidas sobre el altar sagrado, el corazón humano.

Desde atrás del Futuro vi multitudes que cumplían con su culto en el seno de la Naturaleza, sus rostros vueltos al Oriente, esperando la inundación de la luz dela mañana, la mañana de la Verdad

Vi la ciudad en ruinas y que nada quedaba para hablar al hombre de la derrotade la Ignorancia y del tiempo de la luz.

Vi a los ancianos sentados a la sombra de los cipreses y de los sauces,rodeados por jóvenes que oían sus narraciones de otros tiempos.

Vi a los jóvenes rasgueando sus guitarras y tocando sus caramillos, y a las doncellas bailando bajo los jazmines, con las trenzas al viento. 

Vi a los hombres cosechando trigo y a sus esposas reuniendo las gavillas y cantando canciones alegres.

Vi a la mujer adronándose con una corona de lirios y una cinta de hojas verdes.

Vi a la amistad reforzándose entre el hombre y todas las criaturas, y a bandadas de pájaros y mariposas, confiados y seguros, revoloteando sobre losarroyos.

Vi que no había pobreza; tampoco encontré exceso. Vi que la fraternidad y la igualdad reinaban entre los hombres.

Vi que no había médicos, porque todos tenían los medios y el conocimiento para curarse.

No encontré sacerdotes, porque la conciencia se había convertido en el Sumo Sacerdote. Supremo. Tampoco vi un  abogado, porque la naturaleza había tomado el lugar de las cortes yestaban vigentes los  tratados de amistad y compañerismo.

Vi que el hombre sabía que era la piedra angular de la creación y que se ha elevado porencima de la pequeñez y bajeza, y que había descorrido el velo de la confusión de los ojos del alma; ahora ésta alma ya ve lo que escriben las nubes en el rostro del cielo y lo que dibuja la brisa en la superficie del agua; ahora comprende el significado del aliento de las flores y las cadencias del ruiseñor. 

Desde atrás del muro del Presente, sobre el escenario de los tiempos venideros, vi la belleza que era la novia, y al espíritu que era el novio; y a la vida como la noche ceremonial del Kedre*
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* Noche durante la cuaresma musulmana en la que se afirma que Dios cumple los deseos del devoto.
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jueves, 8 de septiembre de 2016

Dentadura cariada

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(De Pensamientos y reflexiones
 de Gibrán Jalil Gibrán)

Tenía yo un diente cariado en mi boca que me molestaba mucho. Durante el día no me dolía, pero en la tranquilidad de la noche, cuando los dentistas  estaban dormidos y las farmacias cerradas, empezaba a dolerme.

Un día, me impacienté y fui al dentista. Le dije que me extrajera el maldito diente que me producía tal miseria y me negaba el gozo del sueño, convirtiendo el silencio de mi noche en quejido y conmoción.

El dentista negó con la cabeza diciendo: "Es tonto extraer un diente si puedo curarlo".

Entonces empezó a taladrar y limpiar la caries y utilizó todos los medios disponibles para restaurar el diente y librarlo de ésta. Al terminar de hacer esto llenó la cavidad con oro puro y dijo jactanciosamente: "Tu diente enfermo ahora es más fuerte y más sólido que los sanos". Yo le creí, le pagué y partí del lugar.

Pero antes de que terminara la semana, el diente volvió a enfermar, y la tortura que me infligía convirtió las hermosas canciones de mi alma en agonía y dolor.

Entonces acudí a otro dentista y le dije: "Extráigame este maldito diente sin preguntarme nada, pues no siente lo mismo la persona que recibe los golpes  que las que los cuenta".

Obedeciendo mi petición me extrajo el diente. Mirando el diente después me dije: "Has hecho bien en haber pedido la extracción de este diente podrido".

En la boca de la sociedad existen muchos dientes cariados que afectan los huesos de la mandíbula. Pero la sociedad no hace ningún esfuerzo por extraerlos y librarse de la aflicción que le producen. Se contenta con las tapaduras de oro. Son muchos los dentistas que tratan los dientes cariados de la sociedad con oro brillante.

Y son numerosos los que ceden ante la tentación de tales reformadores y su destino es el dolor, la enfermedad y la muerte.

En la boca de la nación siria hay muchos dientes sucios, negros y podridos que supuran y hieden. Los doctores han intentado curarlos con tapaduras de oro en vez de extraerlos, y la enfermedad continúa.

Una nación con dentadura cariada está destinada a sufrir enfermedades estomacales. Son muchas las naciones afligidas por la indigestión.

Si desean echar una mirada a la dentadura cariada de Siria, visiten sus escuelas, donde los hijos e hijas de hoy se preparan para ser los hombres y mujeres de mañana.

Visiten las cortes y sean testigos de los actos de los proveedores de la justicia, corruptos y torcidos. Vean cómo juegan con los pensamientos y las mentes de  la gente sencilla como un gato juega con un ratón.

Visiten las casas de los ricos donde reinan la hipocresía, la falsedad y la presunción.

Pero no olviden ir también a las chozas de los pobres donde habitan el temor, la ignorancia y la cobardía.

Después, visiten a los dentistas de manos ágiles, los que poseen delicados instrumentos, argamasas dentales y tranquilizantes, que se pasan los días tapando las  caries de los dientes enfermos de la nación para ocultar su podredumbre.

Hable con aquellos reformadores que figuran como la inteligencia por excelencia de la nación Siria, y que organizan la sociedad, que dan conferencias y discursos públicos. Cuando hablen con ellos, escucharán melodías que probablemente les suenen más sublimes que la molienda de una piedra de molino y más noble que el croar de las ranas en las noches de junio.

Cuando les digan que la nación Siria roe su pan con dientes podridos, y que cada bocado que mastica se revuelve con saliva envenenada que lleva la enfermedad al estómago de la nación, ellos le contestarán: "Sí, pero estamos buscando mejores tapaduras y tranquilizantes".

Y si ustedes sugieren "extracción", se reirán y dirán que todavía no han aprendido el noble arte del dentista que encubre la enfermedad.

Si insisten ustedes, ellos se irán y los esquivarán diciendo para sí:

"Son muchos los idealistas en este mundo y sus sueños son débiles"
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jueves, 16 de octubre de 2014

El amor y la Pasión

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De cuentos para aprender a aprender
de José María Doria

En un lejano reino, allí donde se cruzan los vientos del Este con los del Oeste, los del Norte con los del Sur, se hallaba una princesa locamente enamorada de un apuesto capitán de su guardia y, aunque tan sólo contaba con 18 años de edad, no tenía ningún otro deseo que casarse con él, aún a costa de lo que perdiera. 

Su padre que tenía fama de sabio no cesaba de decirle: 

“No estás preparada para recorrer el camino del matrimonio. El amor, a diferencia de la pasión, es también voluntad y renuncia y, así como se expande y se recrea en las alegrías, así también profundiza y se adentra a través de las penas. Todavía eres muy joven y a veces caprichosa. Si buscas en el amor del matrimonio tan sólo la paz y el placer no es éste el momento de casarte”. 

"Pero padre", decía ella, "sería tan feliz junto a él que no me separaría ni un sólo instante de su lado. Compartiríamos hasta el más oculto de nuestros deseos y de nuestros sueños." 

Entonces el Rey, reflexionando se dijo: 

"Las prohibiciones hacen crecer el deseo, y si le prohíbo que se encuentre con su amado, su deseo por el mismo crecerá desesperado. Pero, por otra parte, ella se asemeja a un tierno e inexperto capullo que desea abrir su fervor y fragancia...".

 Y así, en medio de sus cavilaciones, de pronto recordó las palabras pronunciadas por el anillo de los sabios que, en ese momento, sonaron a sus oídos en boca de Kalil Gibran: 

"Cuando el amor llame a vuestro corazón seguidlo, aunque sus senderos sean arduos y penosos". "Cuando sus alas os envuelvan, entregáos, aunque la espada entre ellas escondida os hiera".

"Y cuando os hable, creed en él, aunque a veces su voz rompa vuestros sueños, tal como el viento norte azota los jardines, porque así como el amor corona de jazmines y rosas, así también crucifica con espinas." 

"Pero si en vuestro miedo, buscáreis solamente la paz y el placer del amor, entonces, es mejor que cubráis vuestra desnudez y os alejéis de sus umbrales hacia un mundo de primaveras donde reiréis pero no con toda vuestra risa, y lloraréis, pero no con todas vuestras lágrimas."

Tras el paso de esas resonancias, dijo el Rey al fin: 

"Hija Mía, voy a someter a prueba tu amor por ese joven. Vas a ser encerrada con él durante 40 días y 40 noches en una lujosa cámara de la Torre de Marfil del Castillo de Primavera. Si al finalizar este período, sigues queriéndote casar, significará que sabes de individualidad y resistencia. Significará también que ya eres madura de corazón y que estás preparada para la creación de un hogar. Entonces te daré mi consentimiento." 

La princesa, presa de una gran alegría, dio un abrazo a su padre y aceptó encantada someterse a la prueba. Se diría que su mente estallaba plena de imágenes y expectativas en las que rebosaba felicidad. 

Y en efecto, todo discurrió armoniosamente durante los primeros días, en los que los amantes no cesaban de saciar sus deseos anteriormente retenidos, y colmar sus íntimas carencias... pero tras la excitación y la euforia de las caricias, besos y susurros de las luces, no tardaron en presentarse las dudas y contradicciones de las sombras que al no saber como entenderlas y vivirlas, se convirtieron en rutina y aburrimiento. Y lo que al principio sonaba a embelesadora música a oídos de la princesa, se fue tornando en sonido infernal.

Aquella hermosa joven de cabellos púrpura comenzó a vivir un extraño vaivén entre el dolor y el placer, entre la alegría y la tristeza, entre la admiración y el rechazo, por lo que antes de que transcurrieran dos semanas, la princesa ya estaba suspirando por otro hombre del pasado o del futuro, llegando a repudiar todo cuanto dijera o hiciera su amante.

A las tres semanas, se encontraba tan harta de su pareja que, presa de una intensa rabieta, se puso a chillar y aporrear la puerta de la celda. 

Cuando al fin consiguió salir, volvió a los brazos de su padre, agradecida de haber sido liberada de aquel ser que aún no entendía cómo había llegado primero a amar y más tarde aborrecer. 

Al tiempo, cuando la princesa recobró la serenidad perdida, y encontrándose junto a las azucenas del jardín real, dijo a su padre:

"Háblame del matrimonio, Padre". 

Y el sabio Rey contestó:

 "Escucha atentamente lo que dicen los poetas de mi reino":

"Nacisteis juntos y juntos para siempre. Pero, 
Dejad que en vuestra unión crezcan los espacios. 
Amaos el uno al otro, más no hagáis del amor una prisión 
Llenáos mutuamente las copas, pero no bebáis de la misma. 
Compartid vuestro pan, más no comáis del mismo trozo. 
Y permaneced juntos, más no demasiado juntos. 
Porque ni el roble ni el ciprés crecen uno a la sombra del otro."
(palabras de Kalil Gibran. “El Profeta”)

Reflexiones:

¿Es que todavía existe alguien que, al igual que la princesa del relato, confunde la pasión con el amor? 

Su propio padre sabe que la diferencia ente el amor y la pasión es sencilla. Al parecer, el Rey desea transmitir a su hija que la pasión busca la felicidad en el otro, mientras que el amor busca la felicidad del otro.

Un matiz aparentemente minúsculo pero que puede revolucionar una relación desde su raíz más profunda. 

¿Cree todavía alguien que la pasión va a durar a lo largo de ese “viaje de novios” de 40 días en una lujosa celda? 

El Rey sospecha que aunque en los eufóricos inicios de la pasión de su hija se anhele la perpetuidad del placer y del gozo, pasado un tiempo, la Vida reclamará movimientos y renovación. Y sucederá entonces que allí donde se sentía atracción comienzan a experimentarse puntos de rechazo, allí donde había admiración brotan toques de crítica y negación, y allí donde había luz comienza a verse también la sombra. ¿Qué puede hacer cada miembro de la incipiente pareja del cuento de la vida, para paliar esta decadencia que todo ciclo de pasión conlleva? 

"Suavizar las penas de los otros es olvidar las propias. "
- Abraham Lincoln

 Tal vez el arte de la pasión consista en convertirla paulatinamente en amor y consciencia. Y así como un jardín silvestre cuando es cultivado alcanza su máximo esplendor y belleza, de la misma forma, la energía-atención dedicada a la relación de pareja puede convertir la pasión ego-centrada en amor cooperativo y motivadora complicidad. 

¿Qué ventaja tiene tal conversión?

En una sociedad desarrollada en donde la mayor parte de los seres humanos han resuelto el problema de la comida y del techo, resulta que el logro de la felicidad o el padecimiento de la desgracia, comienza a ser una asunto fundamentalmente emocional y ligado a la calidad de las relaciones íntimas. 

¿Cuál es la causa de tantas tormentas en las relaciones actuales? 

¿Cuál parece ser el motivo de los problemas que atraviesan las parejas?

"Acusar a los demás de los propios infortunios es un signo de falta de educación.
Acusarse a uno mismo demuestra que la educación ha comenzado. No acusarse uno mismo ni acusar a los demás demuestra que la educación ha sido completada."
- Epícteto

En este sentido puede considerarse que las “dependencias” es uno de los problemas que desencadenan mayor conflictividad. En el cuento del “Amor y la Pasión” se ve a una princesa que parece no haber todavía desarrollado su plena individualidad e independencia emocional. Se trata de un ser que vive el apego dependiente y siente a su incipiente pareja como la “panacea” de su existencia. La princesa mitifica a su amado, creyendo que la luz que su mente “proyecta” en él con toda clase de virtudes se va a perpetuar, sin saber que ésta perdurará mientras dure la intensa inflación hormonal y las compensaciones emocionales en las que se ve envuelta.

"Después de un tiempo, uno aprende la diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma."
- Anónimo

¿Piensa alguien todavía que el “te quiero porque te necesito” o el “no puedo vivir sin ti” significa más amor?, “no puedo dormir si me llamas”...”si no te quisiese tanto no me preocuparía tanto por ti y viviría mi vida” ¿son manifestaciones de amor o realmente estamos hablando de dependencia e inmadurez emocional? 

Aunque el mito de la “media naranja” esté divulgado en el cine y en la literatura de manera prolija, si se reflexiona más profundamente, ¿quién osa declararse la mitad de algo o alguien? ¿quién se atreve a decretarse mutilado en espera de la llegada de su mitad existencial, un ente fantasmal que puede vagar por los mundos sin remedio? 

En realidad, el fundamento de la pareja no se basa en dos “medias naranjas” complementarias que se necesitan, sino en dos “naranjas enteras” que se relacionan desde su plena singularidad.
El mito romántico de la “media naranja” es tan bello como lo pueda ser el juego emocional de la pasión. Pero el nivel de amor al que la raza humana va llegando se basa en aspectos tales como la lealtad y el respeto, el cariño y el cuidado, la comprensión y el silencio, que, a menudo, nada tienen que ver con las películas tan adormecedoras de Hollywood.

El “anillo de los sabios” del cuento afirma la necesidad de “darse espacios” en el seno de una relación. El hecho de soltar los apegos y saber vivirse a uno mismo en todos los procesos internos de crisis y transformación a los que nos vemos sometidos es, con frecuencia, un reto de independencia y confianza.

“Amar a un ser humano es ayudarle a ser libre”. 
- Ramayat

En el esfera de la libertad con mayúsculas, no conviene confundir independencia con desamor. La independencia no significa desinterés hacia la vida del otro, sino la posibilidad de ejercer la propia autonomía sabiéndose “naranja entera” que viaja en compañía solidaria y amorosa de otra u otras “naranjas enteras”. La independencia no se basa en vivir la vida ajena en aras de lo importante que la otra persona es para uno, sino más bien, vivir plenamente la propia vida en relación con otra u otras vidas.

Las sabias palabras del cuento: “No comáis del mismo pan ni bebáis de la misma copa... Permaneced juntos más no demasiado juntos...”

¿Significan que la pareja puede incluso vivirse en dos dormitorios o en dos casas? ¿significa que ambos mantienen sus propios amigos, los cuales no tienen por qué ser necesariamente conocidos por el otro miembro de la pareja? ¿significa que el control y el miedo a la pérdida del ser amado ha dejado de ser un virus de la inmadurez y la dependencia?

"Hay un secreto para vivir feliz con la persona amada: no pretender modificarla."
- Simone de Beauvoir

¿Quién es capaz de comprometer algo tan irracional como sus sentimientos y su deseo sexual para toda la vida? 
En todo caso, la persona podrá comprometer su voluntad de querer superar las crisis, de decidir cada día comprender al otro y valorarlo, de optar cada instante por ejercer la complicidad y el respeto, de hacer frente a responsabilidades comunes, pero todo ello no podrá ser otra cosa que una decisión que ocurre de instante a instante... un camino que, paso a paso, puede llegar a durar toda una vida. 

Para las personas comprometidas con su crecimiento interior y en proceso sostenido de despertar, la pareja es un medio de evolución, un trabajo de descentralización de su ego y, una interacción que faculta la expansión de consciencia

Y en este sentido, los procesos de crecimiento personal están sometidos a experiencias muy íntimas que conllevan espacios y descondicionamientos. La repetición de los estímulos y la ausencia de diversidad en las fuentes de información que con los años la pareja enfrenta, son un verdadero reto de cambio constante y, a veces, la causa de amarguras soterradas y crisis sostenidas.

"Al verdadero amor no se le conoce por lo que exige sino por lo que ofrece."
-
Jacinto Benavente

Ante este panorama, el grado de comunicación existente entre los miembros de una pareja es el termómetro de la relación. Una buena comunicación es el “antivirus” más potente a la separatividad y el reproche tan común en las personas frustradas que “pasan factura” a su pareja del propio encarcelamiento emocional. En cierto modo, cuánto mejor es la relación con uno mismo, mejor es la relación con la pareja, porque en última instancia, el que tiene un problema con el otro, lo que, en realidad tiene es un problema consigo mismo, un problema que debe asumir y primeramente enfrentar y resolver.

Cuando el crecimiento interior supone el propósito que da sentido a la propia vida, merece la pena “darse espacios” para vivirse a uno mismo en plena consciencia de su íntima metamorfosis. La oruga se convierte en mariposa tras un proceso crítico que le faculta a nuevas capacidades. Y tales procesos del alma se fermentan en la intimidad y el silencio.

"El ser humano grande es quien en medio de la multitud, mantiene con perfecta delicadeza la independencia de la soledad."
- Emerson

Cuando un miembro de la pareja necesita espacio para ser él mismo y observarse y experimentarse en plena intimidad, no siempre es bien entendido por los otros. Los miedos, los apegos y las dependencias tienden a crear situaciones inmaduras de “todo o nada” que, en realidad no resuelven, sino que intoxican y bloquean. 

Tal vez, el trabajo de un ser humano consciente sobre las propias áreas de sus relaciones consista en encontrar, entre los polos del blanco y del negro, su particular gama de grises. Tal y como dijeron los Budas precedentes: En el “sendero medio” está la virtud y el equilibrio.

¿Es posible concebir el amor con mayúsculas? 

¿Acaso existe el amor descondicionado del peso de su propia historia pasada? ¿un amor liberado del natural egoísmo que siente el ser humano de la modalidad promedio?, ¿un amor como estado de conciencia profundo y universal que brote libre desde el propio sujeto?, ¿un amor como seña de identidad esencial que se derrame sobre todas las criaturas de manera indiscriminada y que no requiera de objeto especial para ser y expresarse?


Tal vez, este estado mental y espiritual al que hacen referencia los Despiertos es todo un objetivo evolutivo de la Humanidad. Se trata de una carrera que se inicia con la experiencia del amor primario, una clase de amor que ama al objeto amado mientras éste satisfaga sus necesidades y que más tarde evoluciona hacia un amor que da y recibe a través de acuerdos y pactos constituidos en pleno diálogo y libertad, para llegar, finalmente, al AMOR con mayúsculas, un Amor más allá del sentimiento y la conciencia egoica que, como metaidentidad suprema, es capaz de sentirse por aquellos hombres y mujeres que ya se han reconocido como luz y amor consciente.

"No eres una criatura humana en una aventura espiritual, sino una criatura espiritual en una aventura humana."
- Theilard de Chardín.
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lunes, 11 de agosto de 2014

Tres hormigas

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De El Loco de Gibrán Khalil Gibrán


Tres hormigas coincidieron en la nariz de un hombre que estaba acostado dormitando bajo el sol.Y habiéndose saludado cada hormiga en la forma y usanza de su propia especie, se detuvieron alli para hablar.

La primera de las hormigas dijo:  " Estos montes y estas llanuras son las más estériles que he conocido en mi vida;he buscado durante todo el dia algún grano,y no he podido encontrar nada ”.
La segunda hormiga exclamó: “ Yo tampoco he podido encontrar nada, aunque he recorrido todos los escondrijos. Esta es, me imagino,la que mi gente llama la blanda tierra móvil donde no crece nada ”.

Luego,la tercera hormiga levantó la cabeza y dijo: " Amigas mías, estamos ahora encima dela nariz de la Hormiga Suprema, la omnipotente e infinita Hormiga, cuyo volumen es tan grande que no podemos divisarlo, cuya sombra es tan poderosa que no podemos percibirla; y esta Hormiga es omnipoderosa”.

Cuando la tercera hormiga terminó de hablar, las otras dos se miraron, y rieron.
En ese instante el hombre se movió, y en su sueño levantó la mano para rascarse la nariz, y apachurró a las tres homigas.
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domingo, 3 de agosto de 2014

Las letras de fuego

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Poema de Gibrán Khalil Gibrán
(De Los secretos del corazón)

Grabad sobre la placa de mi sepulcro:
"Aquí yacen los restos de quien escribió
su nombre en agua". - Keats

¿Este es el fin de las noches?
¿Así nos extinguimos bajo los pies del destino?
¿Así nos doblegan los siglos y no nos guardan más que un nombre que escriben sobre sus páginas, en agua en vez de tinta?
¿Se apagarán aquellas luces y desaparecerán aquellos amores?
¿Se esfumarán aquellas esperanzas?
¿Destruirá la muerte todo lo que edificamos, o dispersará el viento todo lo que decimos?
¿Y la sombra cubrirá lo que hacemos?
¿Es esta la vida?
¿Es un pasado que se fue y desaparecieron sus restos? Es un presente que corre siguiendo el pasado, o es un futuro misterioso hasta tanto se haga presente o pasado?
¿Desaparecerán todos los placeres de nuestros corazones y todas las tristezas de nuestras almas sin saber su resultado? ¿Así debe ser el hombre, cual espuma de mar que al roce de la ventisca se desvanece y se apaga como si no hubiera existido?
¡No por mi vida! La verdad de la Vida es una vida cuyo principio no está en el pecho y cuyo fin no es el sepulcro. Estos no son más que unos instantes de una vida eterna.
Nuestra vida mundana, como todo lo que contiene, es un sueño a la par del despertar que llamamos la muerte horrorosa. Un sueño, pero todo lo que en él hemos visto y hecho quedará eterno en la perpetuidad de Dios.
La brisa lleva cada sonrisa y cada suspiro de nuestros corazones y guarda el eco de cada beso nacido del amor. Los ángeles cuentan cada lágrima que la aflicción vierte de nuestros ojos; y los espíritus que vagan en el infinito devuelven cada canción que la alegría ha improvisado en nuestras sensibilidades. Allí en el mundo venidero veremos la tristeza y sentiremos las vibraciones de nuestros corazones; allí recordaremos la esencia de nuestra idolatría, que despreciamos ahora, incitados por la desesperación.
El extravío que aquí llamamos debilidad aparecerá mañana como un necesario eslabón para completar la cadena de la vida del hombre.
Los trabajos penosos que no nos compensan, vivirán entre nosotros y publicarán nuestra gloria.
Las desgracias y los infortunios que soportamos serán aureolas de nuestro orgullo.
Eso... y si hubiera sabido Keats, aquel ruiseñor melodioso, que sus canciones aún siguen infundiendo el espíritu del amor a la belleza en el corazón de los hombres, habría exclamado:

Grabad sobre la placa de mi sepulcro:
"Aquí yacen los restos de quien escribió
su nombre sobre la faz del cielo con letras
de fuego."

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