Mostrando entradas con la etiqueta poesía libanesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía libanesa. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de octubre de 2016

Una mirada al futuro

.
(De Pensamientos y reflexiones
 de Gibrán Jalil Gibrán)

Desde atrás del muro del Presente oí los himnos de la humanidad. Oí el sonidode las campanas que anunciaban el comienzo de la plegaria en el templo de la Belleza. Campanas moldeadas con el metal de la emoción y suspendidas sobre el altar sagrado, el corazón humano.

Desde atrás del Futuro vi multitudes que cumplían con su culto en el seno de la Naturaleza, sus rostros vueltos al Oriente, esperando la inundación de la luz dela mañana, la mañana de la Verdad

Vi la ciudad en ruinas y que nada quedaba para hablar al hombre de la derrotade la Ignorancia y del tiempo de la luz.

Vi a los ancianos sentados a la sombra de los cipreses y de los sauces,rodeados por jóvenes que oían sus narraciones de otros tiempos.

Vi a los jóvenes rasgueando sus guitarras y tocando sus caramillos, y a las doncellas bailando bajo los jazmines, con las trenzas al viento. 

Vi a los hombres cosechando trigo y a sus esposas reuniendo las gavillas y cantando canciones alegres.

Vi a la mujer adronándose con una corona de lirios y una cinta de hojas verdes.

Vi a la amistad reforzándose entre el hombre y todas las criaturas, y a bandadas de pájaros y mariposas, confiados y seguros, revoloteando sobre losarroyos.

Vi que no había pobreza; tampoco encontré exceso. Vi que la fraternidad y la igualdad reinaban entre los hombres.

Vi que no había médicos, porque todos tenían los medios y el conocimiento para curarse.

No encontré sacerdotes, porque la conciencia se había convertido en el Sumo Sacerdote. Supremo. Tampoco vi un  abogado, porque la naturaleza había tomado el lugar de las cortes yestaban vigentes los  tratados de amistad y compañerismo.

Vi que el hombre sabía que era la piedra angular de la creación y que se ha elevado porencima de la pequeñez y bajeza, y que había descorrido el velo de la confusión de los ojos del alma; ahora ésta alma ya ve lo que escriben las nubes en el rostro del cielo y lo que dibuja la brisa en la superficie del agua; ahora comprende el significado del aliento de las flores y las cadencias del ruiseñor. 

Desde atrás del muro del Presente, sobre el escenario de los tiempos venideros, vi la belleza que era la novia, y al espíritu que era el novio; y a la vida como la noche ceremonial del Kedre*
.................................................................................
* Noche durante la cuaresma musulmana en la que se afirma que Dios cumple los deseos del devoto.
.

domingo, 3 de agosto de 2014

Las letras de fuego

.
Poema de Gibrán Khalil Gibrán
(De Los secretos del corazón)

Grabad sobre la placa de mi sepulcro:
"Aquí yacen los restos de quien escribió
su nombre en agua". - Keats

¿Este es el fin de las noches?
¿Así nos extinguimos bajo los pies del destino?
¿Así nos doblegan los siglos y no nos guardan más que un nombre que escriben sobre sus páginas, en agua en vez de tinta?
¿Se apagarán aquellas luces y desaparecerán aquellos amores?
¿Se esfumarán aquellas esperanzas?
¿Destruirá la muerte todo lo que edificamos, o dispersará el viento todo lo que decimos?
¿Y la sombra cubrirá lo que hacemos?
¿Es esta la vida?
¿Es un pasado que se fue y desaparecieron sus restos? Es un presente que corre siguiendo el pasado, o es un futuro misterioso hasta tanto se haga presente o pasado?
¿Desaparecerán todos los placeres de nuestros corazones y todas las tristezas de nuestras almas sin saber su resultado? ¿Así debe ser el hombre, cual espuma de mar que al roce de la ventisca se desvanece y se apaga como si no hubiera existido?
¡No por mi vida! La verdad de la Vida es una vida cuyo principio no está en el pecho y cuyo fin no es el sepulcro. Estos no son más que unos instantes de una vida eterna.
Nuestra vida mundana, como todo lo que contiene, es un sueño a la par del despertar que llamamos la muerte horrorosa. Un sueño, pero todo lo que en él hemos visto y hecho quedará eterno en la perpetuidad de Dios.
La brisa lleva cada sonrisa y cada suspiro de nuestros corazones y guarda el eco de cada beso nacido del amor. Los ángeles cuentan cada lágrima que la aflicción vierte de nuestros ojos; y los espíritus que vagan en el infinito devuelven cada canción que la alegría ha improvisado en nuestras sensibilidades. Allí en el mundo venidero veremos la tristeza y sentiremos las vibraciones de nuestros corazones; allí recordaremos la esencia de nuestra idolatría, que despreciamos ahora, incitados por la desesperación.
El extravío que aquí llamamos debilidad aparecerá mañana como un necesario eslabón para completar la cadena de la vida del hombre.
Los trabajos penosos que no nos compensan, vivirán entre nosotros y publicarán nuestra gloria.
Las desgracias y los infortunios que soportamos serán aureolas de nuestro orgullo.
Eso... y si hubiera sabido Keats, aquel ruiseñor melodioso, que sus canciones aún siguen infundiendo el espíritu del amor a la belleza en el corazón de los hombres, habría exclamado:

Grabad sobre la placa de mi sepulcro:
"Aquí yacen los restos de quien escribió
su nombre sobre la faz del cielo con letras
de fuego."

.

Compartir

 
Creative Commons License
This obra by Arturos (Basiliskus) is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 2.5 México License.
Based on a work at basiliskus.blogspot.com.