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domingo, 27 de julio de 2014

Como calentarse sin fuego entre las nieves

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 De Magos y místicos del Tíbet de Alexandra David Néel
(Capítulo 6: Entrenamiento psíquico)

Pasar el invierno en una cueva, situada a veces entre 4.000 y 5.000 metros de altitud, con un vestido ligero o desnudo, y no perecer helado, es un problema complicado. No obstante, numerosos ermitaños tibetanos lo han resuelto, y se atribuye su resistencia al hecho de que poseen el medio de estimular el calor interno, denominado tumo. La palabra tumo (escrito glumo) significa calor, pero  no se emplea en el lenguaje corriente para designar el calor ordinario. Es una palabra técnica de la terminología mística, y los efectos del calor misterioso llamado así, no se limitan a calentar el cuerpo de los ascetas capaces de engendrarlo.

Los adeptos de las ciencias secretas tibetanas distinguen diferentes especies de tumo.

Tumo exotérico, que surge espontáneamente durante ciertos éxtasis y gradualmente envuelve al místico en el «suave y abrigado manto de los dioses».

Tumo esotérico, que acabamos de mencionar, y asegura el bienestar de los ermitaños de las montañas nevadas.

Tumo místico, que no puede pretender más que un parentesco muy distante con la idea de calor, porque se describe como haciendo sentir
en este mundo las «delicias paradisíacas».

En la enseñanza secreta, tumo es también el fuego sutil que da calor al fluido generativo y hace subir la energía latente en él a lo largo de los canales filiformes de los tsas1 hasta la cabeza, dando, en vez del placer carnal, delicias intelectuales y espirituales.

La superstición y nociones fisiológicas extravagantes han creado historias extraordinarias sobre este asunto. Me aventuro a resumir una de ellas:

El célebre asceta Restchunga, atormentado por el deseo de ser erudito, abandonó a su maestro Milarepa, contra la voluntad de éste, para ir a estudiar literatura y filosofía a Lasa.

Por su desobediencia, le fueron las cosas mal, al menos desde el punto de vista religioso.

Un hombre rico se entusiasmó con su erudición y con los poderes mágicos que ya poseía y le acosó para que se convirtiese  en su heredero, casándole con su única hija. Esto hechos ocurrían antes de la reforma de Tong Khapa, cuando todos los lamas tenían libertad para casarse. La muchacha, que en nada participaba de la admiración de su padre por Restchungpa, tuvo que aceptar el marido impuesto, pero le hizo la vida dura, y el pobre marido se arrepintió bien pronto de haber dejado a su maestro y de haber cedido al atractivo de la opulencia.

Su dulzura no desarmó el rencor de su mujer, que llegó un día a darle una puñalada. Y he aquí el prodigio: en lugar de sangre, fue esperma que manó de la herida. Por la práctica del tumo, me dijo muy convencido el lama que me contaba la historia, el cuerpo de Restchungpa se había llenado por completo de simiente de vida. En verdad, debo decir que otro lama se burló de su inocente colega, y me explicó la cosa del siguiente modo: es exacto que con la práctica de cierto género de tumo se llena el cuerpo de fuerza generadora que hace al individuo capaz de reacciones psíquicas, pero es una sutil e invisible energía y no una sustancia corpórea.

De todos modos, sólo un pequeño número de lamas, aun en los medios místicos, se familiariza con todas estas categorías de tumo, mientras que los efectos maravillosos del tumo que calienta y mantiene vivos a los ermitaños que invernan en las nieves de las elevadas soledades es conocido de todos los tibetanos. No se desprende de esto que el conocimiento de los medios para que este calor se produzca esté muy extendido; al contrario, el procedimiento se mantiene secreto entre los lamas que lo enseñan, y éstos no dejan de afirmar que los informes adquiridos por lo que se oye o por la lectura de los libros no llevan a ningún resultado práctico. Son necesarias las lecciones personales de un guía que sea experto en tumo.

Además, sólo los calificados para emprender el aprendizaje pueden tener esperanza de alcanzar los frutos. Las condiciones más  importantes son ser ya hábil en la práctica de distintos ejercicios respiratorios, ser capaz de una concentración intensa, que llega hasta el trance en que los pensamientos se objetivan, y haber recibido la iniciación especial de tumo de algún lama que tenga poder para conferirlo.

Un largo período de prueba precede siempre a la iniciación. Me ha parecido que la primera tiene, entre otros fines, el de permitir que el maestro esté seguro de que el aspirante es de constitución robusta. Por mucha confianza que me inspire el sistema de tumo, dudo que puedan practicarlo los delicados del pulmón.

No sé si cediendo a mis vivas instancias, y acortando el período de espera, el venerable lama a quien importunaba con mis demandadas trató de liberarse de mí definitivamente: el caso es que me dijo que fuese a un lugar desierto y me bañase en un río helado, y que luego, sin secarme ni vestirme, pasase la noche inmóvil, meditando. Era el comienzo del invierno y la altura del sitio debía de llegar a unos 3,000 metros. Me sentí orgullosísima de no haberme acatarrado.

Pese a que no lo deseaba, luego sufrí otro baño semejante, esta vez al tropezar y caer en el Mekong, que cruzaba a pie, no lejos de Rakchi, al norte del Tíbet. Al llegar a la orilla, la ropa se heló sobre mi cuerpo... No tenía con qué cambiarme.
Se comprende que los tibetanos, muy expuestos a los accidentes por un clima riguroso, estimen mucho un arte que trata de protegerlos. Una vez iniciados, hay que  renunciar a las prendas de lana y no acercarse nunca al fuego.
Después de haberse ejercitado durante algún tiempo bajo la dirección atenta de su maestro, el novicio se dirige a un sitio apartado, completamente solitario y alto.
En el Tíbet, el calificativo de altura no se aplica más que a los lugares que rebasan los 4.000 metros de altitud.

Según los respas2, no hay que ejercitarse nunca en producir tumo en el interior de la casa ni en una aglomeración de habitaciones, porque el aire viciado por el humo,
los olores y otras causas ocultas contraría los esfuerzos del discípulo y puede perjudicar seriamente su salud.
Una vez instalado en lugar conveniente, el aspirante a respas no puede ver a nadie, salvo a su gurú, que viene de vez en cuando para enterarse de sus progresos o que él va a visitar a su ermita.

El iniciado debe practicar todos os días antes del alba y terminar el ejercicio relativo a tumo antes de la salida del sol, porque otras prácticas le reclaman, generalmente, en aquel momento. Por eso, cuando sale de su choza o de su caverna falta aún mucho para que termine la noche. Ha de estar completamente desnudo o sólo con un vestido de algodón muy fino, por baja que sea la temperatura.

Los debutantes pueden sentarse sobre un pedazo de alfombra o sobre una madera. Los discípulos avanzados se sientan en el suelo desnudo, y si tienen mayor grado de capacidad, en la nieve, en el cielo de un río helado, etcétera. Hay que hacer este ejercicio en ayunas; toda case de bebidas, especialmente las calientes, están prohibidas antes de haberlo terminado.
Se permiten dos posturas. Ya sea la postura habitual de la meditación, con las piernas cruzadas, o sentado al estilo occidental, con cada mano colocada sobre la rodilla correspondiente, el dedo pulgar, el índice y el meñique extendidos y el corazón y el anular doblados bajo la palma de la mano.


Como preludio, hay varios ejercicios de respiración. Uno de sus fines es que pase libremente el aire por la nariz.
Después, el orgullo, la cólera, el odio, la codicia, la pereza y a estupidez se rechazan mentalmente con la espiración.
Con la inspiración se atrae y se asimila la bendición de los santos, el espíritu de Buda, las cinco sabidurías, todo cuanto es noble y bueno en el mundo.

Recogiéndose un rato, hay que rechazar todas las preocupaciones, las reflexiones, y después de abismarse en una calma profunda, hay que imaginarse en el cuerpo, a la altura del ombligo, un loto de oro en el cual está de pie, brillante como el sol, o siendo ella misma un sol, la sílaba ram. Sobre ésta, a sílaba ma, de la que sale la diosa Dordji Naldjorma.

Entre sílabas místicas, que se llaman simientes, no deben considerarse como simples caracteres de escritura que representan simbólicamente diferentes cosas, sino como seres vivientes mantenidos en pie y con facultad de movimientos.
Por ejemplo, ram no es un nombre místico del fuego, sino la simiente del fuego.

Los hindúes dan gran importancia a la pronunciación de estas palabras simientes. Creen que su poder reside en el sonido, que es creador.

En el Tíbet se emplean sobre todo estas palabras como formas esquemáticas de los elementos, de las deidades, etcétera. Sin embargo,  ciertos ocultistas admiten que pueden ser utilizadas también en su calidad de simiente. Pero según ellos, el procedimiento no es emitir un sonido a pronunciarlas. Consiste en emplear la imagen subjetiva de la sílaba. De este modo, siendo ram la simiente del fuego, el mago instruido en este arte puede, por medio de la imagen subjetiva de esa palabra, prender fuego a cualquier cosa y hasta producir llamas sin combustible aparente. Esa es la teoría que tienen.

En cuanto se imagina a Dordji Naldjorma surgiendo de la sílaba ma, hay que identificarse con ella. Se contempla después de la letra A en el sitio del ombligo y la letra Ha3 encima de la cabeza. Inspiraciones lentas y profundas obran como fuelle y reaniman un fuego que dormía bajo la ceniza. Éste reside en A, tiene forma de bola diminuta4. Cada inspiración produce la sensación de una bocanada de aire que penetra en el vientre en el unto en que se encuentra el ombligo, y reanima el fuego. Luego, a cada inspiración profunda sucede la retención de fuego, cuyo grado aumenta paulatinamente.

El pensamiento sigue al despertar del fuego subiendo or la vena uma, que se eleva en el centro del cuerpo.

Los tibetanos han copiado de los hindúes las tres venas místicas que desempeñan un gran papel en el adiestramiento psíquico de los yoguinis.
Las llamadas venas no son consideradas como venas verdaderas que contienen sangre, sino como nervios extremadamente tenues que sirven de hilos conductores de corrientes de energía. Existen muchas otras fuera de las tres principales, que los tibetanos denominan roma, uma y kyangma.

Los místicos avanzados consideran esta especie de red sin realidad física. Según ellos, es una representación imaginaria y ficticia de las corrientes de fuerza.

El ejercicio comprende diez partes o fases, que se suceden sin interrupción. Las visiones subjetivas y las sensaciones que las acompañan se encadenan por una serie de modificaciones graduales. Las inspiraciones, la retención de la respiración y las espiraciones continúan rítmicamente, y se repite sin cesar una fórmula mística.

El espíritu debe permanecer concentrado totalmente sobre la visión del fuego y la sensación de calor que sigue a ella, con exclusión de cualquier otro pensamiento o imagen mental.

Las diez etapas pueden describirse brevemente de este modo:

1.° Hay que imaginar la vena central uma y verla subjetivamente del grueso de un hilo o de un cabello. Está llena de la llama ascendente y la atraviesa la corriente
de aire que produce la respiración.
2.° La vena se convierte en el tamaño de dedo meñique.
3.° Se convierte en el tamaño del brazo.
4.° Llena el cuerpo entero, o más bien el cuerpo es ya una especie de tubo que contiene fuego.
5.° Ya no se siente el cuero. La vena, terriblemente aumentada, engloba el universo entero, y el naldjorpa entra en estado de  éxtasis y se siente convertido en llama azotada por el viento, entre las olas ardientes de un océano de fuego.

Los que se inician y aún no tienen el hábito de meditaciones prolongadas, efectúan las cinco etapas con mayor rapidez que los discípulos más adelantados, que se estacionan en cada una de ellas, sumidos en la contemplación. No obstante, aun el más rápido emplea, por lo menos una hora en llegar a la quinta

Las visiones subjetivas se repiten después en sentido inverso.

6.°La tempestad se desencadena, las olas de fuego son menos altas y menos agitadas, el océano se retrae y el cuerpo lo absorbe.
7.°La vena sólo tiene ya la dimensión del brazo.
8.°Es del tamaño del dedo meñique.
9.°Es fina como un cabello.
10.°Desaparece. Ya no se advierte el fuego ni las demás formas o imágenes. Las ideas que se refieren a un objeto cualquiera desaparecen también. El espíritu se abisma en el gran vacío en que la dualidad del que percibe y el objeto percibido no existe ya.

Este trance dura más o menos, según el grado de desarrollo espiritual y psíquico que tenga el naldjorpa.

El ejercicio con las cinco últimas etapas, o sin ellas, puede repetirse varias veces durante el día, o en cualquier momento, cuando se sufre de frío; pero el aprendizaje propiamente dicho lo constituye el ejercicio matutino.

Milarepa recurrió a la práctica del tumo cuando se encontró inopinadamente prisionero en una cueva de Latchi Khang (Monte Everest) por un alud de nieve, y tuvo que permanecer allí, sin suficientes víveres, hasta la primavera siguiente. Esta aventura le dio tema para un poema, famoso en el Tíbet. Cito una parte, en traducción libre:


Hastiado de la vida del mundo,
del Latchi Khang en las pendientes busqué la soledad.
Los cielos y la tierra celebrando consejo
mandaron la tormenta como su mensajero.
Los elementos de agua y viento, asociados
a hoscas nubes del sur,
a la Luna y al Sol aprisionaron.
Soplando las pequeñas estrellas, las barrieron del cielo
envolviendo en sudario de niebla a las mayores.
Nevó entonces, seguido, nueve días y noches;
eran los grandes copos espesos como copos de lana;
descendían volando como pájaros.
Los pequeños tenían el tamaño de guisantes y granos de mostaza;
descendían rodando en torbellino.
Sobrepujaba la inmensidad de nieve a toda descripción.
En la altura cubrían la cresta de los heleros;
enterraban, abajo, los árboles del bosque hasta la cima.
Los negros montes parecían blanqueados con cal.
La helada alisaba los lagos de olas enfurecidas,
cubriendo el hielo los riachuelos de azuladas aguas.
Semejaban un llano, nivelados, los valles y la altura.
Los hombres, prisioneros en la aldea.
Los animales domésticos padecían hambre
y ayunaban los pajarillos y las fieras.
Cual tesoros, los ratones y ratas yacían bajo tierra
por la ferocidad de la tormenta.
De una parte la nieve, el huracán de invierno y mi liviano traje
en la montaña alba libraron combate.
Al tiempo que caía convertida en arroyo me anegaba la nieve;
dentro de su recinto de fuego ardiente
donde la tempestad rugiendo se estrellaba.
Vióse allí al luchador en guerra a vida o muerte;
mas a los ermitaños legué con mi triungo
ejemplo que demuestra la gran virtud del tumo.

Milarepa describe sus impresiones como poeta, pero no son excepcionales. Muchos anacoretas tibetanos pasan los inviernos en sitios iguales a los que describe, con la diferencia, ciertamente considerable, de que él se encontró de repente cogido entre las nieves sin provisiones suficientes y en un sitio falto de abrigo.


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1.- Tsa (escrito rtsa) significa vena, arteria y nervio.
2.- «Que se viste de algodón» : ras. Así llaman a los expertos en el arte de producir tumo.
3.- Ha es una de las etras del alfabeto tibetano.
4.- La comparación tibetana es: «Redonda como rima (deyección de cabra) y de su tamaño».

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jueves, 17 de julio de 2014

ॐ9ॐ

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De El mundo está en la mente. Yoga Vásishtha de Valmiki
(Extractos de las Instrucciones del Sabio Váshishta
a su discípulo el príncipe Rama. Capítulo 9)

Dijo el bienaventurado Vásishtha:

«En una región del norte, entre las cumbres del Himalaya, hay una cima llamada Kailasha. Allí es donde Shiva, la gran Divinidad, pasea observando las cascadas que brotan de las cavernas de la montaña y vuelven a ser tragadas por ellas.

Allí una vez vivió una raza de hombres que tenían a Surghu como jefe. Era poderoso, hospitalario y reflexivo.

Los sabios acostumbran a viajar, aliviando sufrimientos y reduciendo la ignorancia, y así ocurrió que, un día, el sabio Mandavya visitó a ese pueblo.

Surghu dio la bienvenida al sabio y dijo: ‘Me siento tan sumamente gozoso de recibir esta visita como la tierra cuando llega la primavera. El pensamiento de las recompensas y castigos que he distribuido entre mis súbditos atormenta sin cesar mi corazón.
Dígnate, pues, bienaventurado sabio, aliviarme de este dolor y permite al sol de la paz y la serenidad iluminar la oscuridad de mi mente.’

Mandavya respondió: ‘Oh príncipe, con el esfuerzo y con la confianza en las propias fuerzas es como las dudas de la mente se funden, como la nieve bajo los rayos del sol. El autoconocimiento, oh príncipe, es también esencial.

Pregúntate en tu mente: ¿Quién soy yo? ¿Qué es esta vida nuestra y qué es esa muerte que nos acecha? Seguramente estas preguntas te conducirán al discernimiento. Cuando, reflexionando sobre la condición de tu mente, llegues a conocer tu verdadera naturaleza, permanecerás imperturbable tanto ante la alegría como ante la pena, y serás firme como una roca.

A los desapasionados se les honra como a los más afortunados de los hombres, y quien conoce esta verdad conserva el contento interior y es un sabio. Las grandes almas evitan preocuparse de las cosas exteriores para poder contemplar la pura luz del Espíritu supremo en su propio interior. Hasta que no te hayas liberado de los desvelos por tus fruslerías particulares no podrás tener ninguna visión del Espíritu
universal. Sólo tras la desaparición de todo interés por el mundo el Espíritu trascendente se da a conocer.

Deshazte de todo sentimiento hacia las cosas particulares y tendrás un conocimiento de lo que es universal; empezarás a comprender al Atman que lo engloba todo.
Sólo a condición de empeñarte en conocer al supremo Espíritu de todo corazón y con toda la mente y de sacrificar en esa búsqueda cualquier otro objeto o intención se convierte en posible conocer ese Espíritu en Su plenitud. Todos los objetos visibles que parecen ligados por el hilo de las causas y de los efectos son creación de la mente, que los mantiene unidos como el cordón sujeta las perlas de un collar. Aquello que permanece tras la disolución de la mente y de sus cuerpos creados en sólo Atman, que es el Dios supremo, Aquel que es más exaltado que todo.’

El jefe Surghu ofreció regalos, frutos y flores al sabio, que partió hacia otras regiones para seguir su misión.

Entonces Surghu, siguiendo la enseñanza del sabio, meditó asiduamente durante tres años en el silencio de su mente y se percató de su divinidad.

Dijo: ‘Mi Atman está dotado de toda belleza y es la luz que ilumina todo objeto. ¡Veo! ¡Veo! Mi Atman carece de forma y, sin embargo, es capaz de tomar toda forma y manifestación.

La causa de la felicidad y miseria humanas consiste en una falsa representación de la facultad de entender. Este mundo es un escenario instalado por la mente, que juega a protagonista mientras Atman asiste silencioso como espectador de la obra.
Contemplo esta maravillosa esfera del intelecto que ahora brilla sobre mí con todo su esplendor, y yo te saludo, oh luz santa, a quien veo ante mí resplandecer.’

El jefe Surghu reinó cien años en ese estado de iluminación, tras lo cual, por impulso propio, abandonó la habitación de su frágil cuerpo.

Esa mente inteligente, liberada de la servidumbre de la reencarnación, se convirtió en uno con el Espíritu inmaculado y fue absorbida en el supremo único, al igual que el aire contenido en un recipiente se une con el firmamento que lo engloba todo cuando el recipiente se rompe.»

El bienaventurado Vásishtha continuó:

«Estas son algunas de las enseñanzas de ese noble príncipe, oh Rama-ji, que te ofrezco para el bien de la humanidad: ‘Qué es samadhi? La insensibilidad de la mente al tumulto del orgullo y el rencor es conocida por el sabio con el término samadhi; cuando la mente es inquebrantable como una roca, resistiendo con firmeza al viento rugiente de las pasiones, está en samadhi. Soy puro, iluminado y plenamente consciente en todo momento. Mi mente está tranquila y mi corazón descansa en cualquier circunstancia.


Nada podría perturbar el dulce reposo de mi mente, anclada en una comunión ininterrumpida con el Santo Espíritu, Brahman.

Nada hay en el mundo que podamos considerar como anterior a nosotros, porque todo lo que brilla y reluce aquí abajo en realidad no es nada y está desprovisto de valor intrínseco.

Como aquí no hay nada que pueda desear, tampoco hay nada que me repela, porque la ausencia de una cosa también implica la ausencia de su contrario.
El sabio silencioso que conoce todo, que es santo, tranquilo y sereno dentro de sí, jamás es molestado por una mente rebelde.

Con la seguridad que proporciona el servicio al magnánimo Maestro, la mente dotada de sabiduría recibe el saber y medita para salvarse del océano de este mundo exactamente igual que un viajero obtiene de un barquero el batel que le permitirá atravesar un río.

Este es el verdadero camino que conduce a la mente a la pureza y que te volverá capaz de desenredarte de las trampas de tu mente, liberando a tu corazón de las redes del egoísmo.»

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lunes, 14 de julio de 2014

El poder del pensamiento (Parte II)

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De El Pensamiento y su poder de Swami Sivanda
( Capítulo I: EL Poder del pensamiento: Sus aspectos físicos y filosóficos)

12. La teoría celular y los pensamientos.

Una célula es una masa de protoplasma con un núcleo. Está dotada de inteligencia. Algunas células segregan, mientras que otras excretan. Las células de los testículos segregan semen; las células de los riñones excretan orina. Algunas células cumplen la función de un soldado: Defienden el cuerpo de las irrupciones o ataques de gérmenes y materias venenosas extrañas. Los digieren y los expulsan. Otras hacen llegar alimentos a los tejidos y a los órganos.

Las células ejecutan su trabajo sin una volición consciente. Sus actividades están controladas por el sistema nervioso simpático. Están en comunión directa con la mente y el cerebro.
Todo impulso de la mente, todo pensamiento, es transmitido a las células. Estas se ven extraordinariamente influenciadas por las distintas condiciones o estados mentales. Si hay confusión, depresión y otros pensamientos o emociones negativas en la mente, éstas se transmiten telegráficamente a través de los nervios a todas las células del cuerpo. Las células-soldados se ven paralizadas por el pánico, se debilitan y son incapaces de cumplir sus funciones adecuadamente.

Algunas personas son extremadamente conscientes de su cuerpo y no tienen idea de su Ser; llevan vidas irregulares e indisciplinadas y llenan sus estómagos con dulces, pasteles, etc. No dan descanso a los órganos digestivos y de eliminación. Padecen enfermedades y debilidad física. Los átomos, moléculas y células, de sus cuerpos producen vibraciones discordantes e inarmónicas. Carecen de esperanza, confianza, fe, serenidad y alegría. Son infelices. La fuerza vital no opera convenientemente. Su vitalidad está en acusada decadencia. Sus mentes están llenas de temor, desesperanza, preocupación y ansiedad.

13. Pensamiento primario y ciencia moderna.

 
El pensamiento es la fuerza más grandiosa de la tierra. Es el arma más poderosa con que cuenta un yogui. El pensamiento constructivo transforma, renueva y construye.
Los antiguos desarrollaron hasta la perfección las más avanzadas posibilidades de esta fuerza y las utilizaron con los propósitos más elevados.
 
El pensamiento es la fuerza primaria en el origen y fin de toda creación; el génesis de toda creación fenomenal viene dado por un simple pensamiento surgido de la Mente Cósmica.
El mundo es la manifestación de la idea primaria. Este Primer Pensamiento se manifestó como una vibración surgida de la eterna Serenidad de la Esencia Divina. Esta es la referencia, en terminología clásica, a Iccha, deseo del Hiraniagarbha, Alma Cósmica, que da origen a un Spandau, o vibración.
 
Esta vibración no es como la rápida oscilación de partículas físicas, sino que es algo infinitamente sutil, tan sutil como para resultar inconcebible a una mente normal.
Pero esto ha aclarado que todas las fuerzas se resuelven últimamente en un estado de pura vibración. La ciencia moderna también ha llegado recientemente a esta conclusión, tras prolongadas investigaciones en la naturaleza física externa.

14. El radio y los escasos Yoguis.

El radio es una rara comodidad. Los Yoguis que han conseguido controlar sus pensamientos son también muy escasos en este mundo, como el radio.

Del mismo modo que una dulce fragancia emana sin cesar de un palito de incienso, así también un perfume y efulgencia divinos (aura brámica, magnética), irradian del Yogui que ha controlado sus pensamientos y que constantemente permanece en Brahman o lo Infinito.
La efulgencia y el perfume de su rostro es Brahmanvarchas. Cuando se tiene en la mano un ramo hecho de jazmines, rosas y flores de Champaka el agradable aroma se extiende por toda la estancia y envuelve a todos por igual.

Del mismo modo el perfume, o fama y reputación (Yasas y Kiirti), de un Yogui que ha controlado sus pensamientos se extiende rápidamente en todas direcciones. Tal Yogui se convierte en una fuerza cósmica.

15. El pensamiento. Su peso, tamaño y fuerza.

Todo pensamiento tiene un peso, forma, tamaño, color, cualidad y poder. Un Yogui puede ver todos estos pensamientos con su ojo yóguico interno. Los pensamientos son como las cosas.
 
Así como uno puede dar una naranja a un amigo, y quitársela, así también uno puede darle un pensamiento útil y poderoso y también puede retirárselo.
El pensamiento es una fuerza enorme. Mueve, crea. Pueden hacerse maravillas con el poder del pensamiento.

Es preciso conocer la técnica adecuada, manejarlo y manipularlo.


16. El pensamiento. Su forma, su nombre y su color.

Supónte que tu mente se ha calmado enteramente y han desaparecido por completo los pensamientos. Tan pronto como el primer pensamiento comience a producirse, inmediatamente tomará nombre y forma.

Todo pensamiento tiene cierto nombre y cierta forma. Así encontramos que toda idea que el hombre tenga o pueda tener ha de estar conectada a cierta palabra como su contraparte.
La forma es el estado más grueso y el nombre el más sutil de un sólo poder manifiesto llamado pensamiento: Pero los tres son uno: Dondequiera que esté el uno, los otros dos han de estar también. Dondequiera que esté el nombre, estarán la forma y el pensamiento.
Un pensamiento espiritual tiene color amarillo. Un pensamiento cargado de cólera y odio es de color rojo oscuro; un pensamiento egoísta es marrón y así sucesivamente.


17. El pensamiento. Su poder, funciones y usos.

El pensamiento es un poder vital, vivo, dinámico; la fuerza más vital, sutil e irresistible que existe en el universo.

A través de la instrumentalidad del pensamiento se adquiere poder creativo. El pensamiento se transmite de un hombre a otro. Influye a las personas; un hombre de pensamiento poderoso puede influir rápidamente a las personas de pensamiento débil.

Hoy día existen numerosos libros sobre la cultura, el poder y la dinámica del pensamiento. Un estudio de ellos proporcionará una clara comprensión del pensamiento, su poder, sus actividades y su utilidad.

18. Vivimos en un mundo ilimitado de pensamiento.


El mundo entero no es otra cosa más que pensamientos. Pensamiento son los grandes dolores, la vejez, la muerte y el pecado; la tierra, el agua, el fuego, el aire, el éter. El pensamiento esclaviza al hombre. Quien ha controlado sus pensamientos es verdaderamente un Dios en la tierra.

Vivimos en un mundo de pensamientos. Lo primero es el pensamiento. Después se produce la expresión de ese pensamiento a través del órgano de la palabra. El pensamiento y el lenguaje están íntimamente conectados. Los pensamientos de cólera, amargura y malicia ofenden a otros. Si la mente, que es la causa de todos los pensamientos, desaparece, desaparecerán los objetos externos.

Los pensamientos son cosas. Los cinco sentidos, el sonido, el tacto, la forma, el sabor y el color; el estado de vigilia, el estado de ensueño y el estado de sueño profundo, todos son productos de la mente. La pasión, la cólera, la esclavitud, el tiempo, son también resultado de la mente. La mente es la reina de los Indriyas o sentidos. El pensamiento es la raíz de todos los procesos mentales.

Los pensamientos que percibimos a nuestro alrededor no son más que la mente en forma o substancia. El pensamiento crea y destruye. La amargura y la dulzura no están en los objetos, sino en la mente, en el sujeto, en el pensamiento. El pensamiento crea todas las sensaciones.
A través del juego de la mente sobre los objetos, la proximidad aparece como una gran distancia, y viceversa. Todos los objetos de este mundo están desconectados. Solamente el pensamiento, la imaginación de la mente, los conecta. Es la mente quien les da color, forma y cualidades. La mente toma la forma de cualquier objeto en el que piense intensamente.

El amigo y el enemigo, la virtud y el vicio están sólo en la mente. Todo hombre crea un mundo de bien y de mal, de placer y de dolor solamente con su imaginación. El bien y el mal, el placer y el dolor, no proceden de los objetos. Pertenecen a la actitud de la mente. No existe nada bueno ni agradable en este mundo. La imaginación lo hace así.

19. Pensamiento, electricidad y filosofía.

Los pensamientos son poderes gigantescos. Son más poderosos que la electricidad. Controlan la vida, modelan el carácter y conforman el destino.

Observad como un pensamiento da lugar inmediatamente a numerosos pensamientos. Suponed que decidís invitar a vuestros amigos a tomar té. El sólo pensamiento del “té” invita instantáneamente a los pensamientos de azúcar, leche, cucharillas, mesa, sillas, mantel, ser¬villetas, pastas, etc. Así este mundo no es más que una expansión de pensamientos. La expansión de pensamientos de la mente hacia los objetos es esclavitud; la renunciación a los pensamientos es liberación.

Es preciso sujetar cuidadosamente los pensamientos cuando todavía están en germen. Sólo de este modo uno puede ser realmente feliz. La mente juega y emplea trucos. Hay que conocer su naturaleza, formas y hábitos. Sólo así puede ser controlada fácilmente.

El libro más extraordinario del mundo sobre el idealismo filosófico práctico de la India es Yoga Vasishta. La esencia del libro es ésta: “Sólo existe el alma inmortal o el Brahman sin dualidad.
Este universo no existe como tal. Unicamente el conocimiento del Ser puede liberar al hombre de este ciclo de nacimientos y muertes. La extinción de pensamientos y vasanas (deseos) es Moksha (liberación). Sankalpa es sólo la expansión de la mente. Sankalpa, o el pensamiento, genera este universo a través de su poder de diferenciación. Este mundo es un juego de la mente. Este mundo no existe en los tres períodos de tiempo. La extinción de Sankalpas es moksha. Aniquila este pequeño “Yo”, los deseos y los pensamientos (vasanas y sankalpas). Medita en el Ser y hazte un yivanmukta (alma liberada).

20. El mundo exterior preexiste en los pensamientos.

Cada pensamiento tiene una imagen. Una mesa es una imagen mental más algo externo.

Cualquier cosa que pueda verse fuera tiene su contraparte en la mente. La pupila es una cosa pequeña y redonda en el ojo. La retina es asimismo una pequeña estructura. ¿Cómo es posible que pueda formarse en la mente la imagen de una gran montaña vista a través de una pequeña abertura? Esto es una maravilla de maravillas.

La imagen de la montaña ya existe en la mente. La mente es como un gran lienzo que contiene todas las imágenes de los objetos que se ven fuera.

21. El mundo. Una proyección del pensamiento.
 

Una cuidadosa reflexión mostrará que todo el universo es, en realidad, la proyección de la mente humana - Manomatram Yagat. La purificación y el control de la mente es el objetivo central de todos los Yogas. La mente en sí misma no es más que una serie de impresiones grabadas que se expresan incesantemente en forma de impulsos y pensamientos. La mente no es más que aquello que ella misma hace. El pensamiento impele a la acción; la actividad crea más impresio nes frescas en la sustanc ia mental .

El Yoga corta en la misma raíz este círculo vicioso con un método de inhibir efectivamente las funciones de la mente, es decir, el pensamiento. Cuando se transciende el pensamiento, funciona la intuición y sobreviene el conocimiento del Ser.

El pensamiento tiene el poder de crear y destruir el mundo en un abrir y cerrar de ojos. La mente crea el mundo de acuerdo con su propio Sankalpa o pensamiento. Es la mente quien crea este universo (Manomatram yagat; Manakalpitan yagat). Como un sueño generando otro sueño dentro de sí, la mente, sin tener forma visible, genera la existencia de objetos visibles.

22. Los pensamientos, el mundo y la realidad intemporal.


La mente es la causa y raíz del árbol de Samsara con sus miles de brotes, ramas, hojas tiernas y frutos. Si se aniquilan los pensamientos se destruye al instante todo el árbol Samsara.

Destruye los pensamientos tan pronto como surjan. La raíz se secará a través de la aniquilación de los pensamientos y el árbol de Samsara pronto se marchitará.
Esto requiere considerable paciencia y perseverancia. Cuando todos los pensamientos hayan sido extirpados te sumergirás en el océano de la dicha. Este estado es indescriptible. Has de experimentarlo tú mismo.

Igual que el fuego es absorbido en su fuente cuando el combustible se ha quemado, así también la mente es absorbida en su fuente, el Atman, cuando todos los Sankalpas o pensamientos han sido aniquilados. Entonces se alcanza Kaivalia, la Experiencia de la Realidad Intemporal, el estado de absoluta independencia
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El poder del pensamiento (Parte I)

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De El Pensamiento y su poder de Swami Sivanda
( Capítulo I: EL Poder del pensamiento: Sus aspectos físicos y filosóficos)



1. El Pensamiento supera la velocidad de la luz.

Mientras que la luz viaja a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, los pensamientos viajan a una velocidad imposible de calcular en tiempo.El pensamiento es más sutil que el éter, el medio en que se mueve la electricidad. A través de un receptor de radio puede escucharse el mensaje de una persona que se encuentra en otra ciudad. Todos los mensajes de radio se reciben a través de ondas.

Del mismo modo, la mente es como un emisor de ondas. Un santo revestido de paz, equilibrio, armonía y vibraciones espirituales, emite a todo el mundo pensamientos de paz y armonía. Estos pensamientos se difunden en todas direcciones con la velocidad del rayo y penetran en las mentes de otras personas produciendo en ellas pensamientos similares de paz y armonía. Por el contrario, un hombre mundano cuya mente está llena de celos, deseos de venganza y odio, emite pensamientos discordantes que penetran en las mentes de miles de seres y provocan pensamientos similares de odio y discordia.

2. El medio a través del que viaja el pensamiento.

Si arrojamos una piedra en un estanque, producirá una sucesión de ondas concéntricas que se extenderán por todo el estanque a partir del punto afectado.De modo similar, la llama de una vela dará lugar a vibraciones etéreas que se extenderán en todas direcciones a partir de la vela misma.De esta manera también, cuando un pensamiento, bueno o malo, cruza la mente de una persona, se producen vibraciones en ‘Manas’ o la atmósfera mental, que se difunden a lo largo y a lo ancho en todas direcciones.¿Cuál es el medio a través del cual los pensamientos pueden viajar de una mente a otra? La mejor explicación posible es que Manas, o substancia mental, llena todo el espacio, como el éter, y sirve de vehículo para los pensamientos, igual que el Prana es el vehículo para los sentimientos, igual que el éter es el vehículo para el calor, la luz y la electricidad, e igual que el aire es el vehículo para el sonido.

3. El éter del espacio registra pensamientos.
 

Con la fuerza del pensamiento se puede mover el mundo. El pensamiento tiene gran poder. Puede transmitirse de un hombre a otro. Los poderosos pensamientos de los grandes sabios y Rishis de la antigüedad están todavía grabados en el Akasa (grabaciones akásicas).

Los Yoguis clarividentes pueden percibir las imágenes de estos pensamientos y pueden leerlas. Todos estamos rodeados por un océano de pensamiento. Flotamos en un océano de pensamiento. Constantemente estamos absorbiendo ciertos pensamientos y rechazando otros.

Cada uno de nosotros tiene su propio mundo mental.

4. Los pensamientos son cosas vivas.


Los pensamientos son cosas vivas. Un pensamiento es algo tan sólido como una piedra. Nosotros podemos dejar de existir, pero nuestros pensamientos no mueren jamás.
Todo cambio en el pensamiento va acompañado por una vibración de su materia (mental). El pensamiento, como la fuerza, necesita una clase especial de materia sutil para su trabajo.
Cuanto más fuertes son los pensamientos más pronto fructifican. El pensamiento se enfoca y se dirige en una dirección particular y, en la medida en que se le enfoca y se le dirige de este modo, es efectivo el resultado de la tarea que se demanda.

5. Los pensamientos son fuerzas sutiles.


El pensamiento es una fuerza sutil. Esta fuerza nos la provee la comida. Quien lea Chandoquia Upanishad, el diálogo entre Uddalaka y Svetaketu, comprenderá este punto.
Si la comida es pura, el pensamiento también es puro. Quien tiene pensamientos puros posee un verbo poderoso y produce una profunda impresión en las mentes de quienes escuchan su voz. Con la pureza de sus pensamientos influye en miles de personas.
Un pensamiento puro es más penetrante que el filo de una cuchilla de afeitar. Cultiva siempre pensamientos puros y sublimes. La cultura del pensamiento es una ciencia exacta.

6. Los Pensamientos son mensajes que se transmiten sin hilos.

Los que albergan pensamientos de odio, celos, venganza y malicia son verdaderamente personas muy peligrosas. Causan inquietud y mala voluntad entre los hombres.
Sus pensamientos y sentimientos son como mensajes que se difunden en el éter y son recibidos por aquellas personas cuyas mentes responden a tales vibraciones.

7. Los pensamientos son poderes tremendos.

El pensamiento tiene un poder tremendo. Puede curar enfermedades. Puede transformar la mentalidad de las personas. Puede hacer cualquier cosa. Puede producir maravillas. La velocidad del pensamiento es inimaginable. El pensamiento es una fuerza dinámica producida por las vibraciones del Prana psíquico en la substancia mental. Es una fuerza como la gravedad, la cohesión o la repulsión. El pensamiento viaja o se mueve.

8. Ondas de pensamiento y transferencia del pensamiento.

¿Qué es este mundo, después de todo? No es otra cosa más que la materialización de las formas de pensamiento de Hiraniagarbha o Dios.
La ciencia cuenta con ondas o vibraciones de calor, luz y electricidad. El Yoga cuenta con ondas o vibraciones de pensamiento. El pensamiento tiene un poder tremendo. Todo el mundo ha experimentado inconscientemente el poder del pensamiento en mayor o menor grado.

Grandes yoguis como Ñanadev Bhartrhari y Patanyali solían enviar y recibir mensajes de personas distantes a través de la telepatía (radio mental), y la transferencia del pensamiento. La telepatía ha sido el primer servicio de telégrafos y teléfonos conocido en el mundo.
Del mismo modo que se practican ejercicios físicos y deportes como el tenis o el cricket para mantener un buen estado de salud física, debe mantenerse también la salud mental irradiando los pensamientos adecuados, tomando alimentos sattuicos (puros), por medio del recreo mental inocente y sin daño, del cambio de humor, de la relajación de la mente, del desarrollo de pensamientos buenos, nobles y sublimes y cultivando el hábito de la alegría.

9. Maravillas de las vibraciones del pensamiento.

Todo pensamiento emitido es una vibración que no perece jamás. Continúa vibrando en cada partícula del uni verso. Si los pensamientos son nobles, santos y poderosos, activan las vibraciones de todas las mentes en sintonía de si mpatía.

Inconscientemente, todas las personas que son como tú, captan el pensamiento que has proyectado y, de acuerdo con la capacidad de cada uno, emiten pensamientos similares. El resultado es que, sin conocer las consecuencias de tu propio trabajo, estás poniendo en movimiento grandes fuerzas que trabajan unidas y contrarrestan los pensamientos bajos y mediocres generados por los egoístas y los débiles.

10. Diversidad de las vibraciones del pensamiento.
 

Todo hombre tiene su propio mundo mental, su propio modo de pensar, sus propias formas de entender las cosas y sus propias maneras de actuar.

Así como el rostro y la voz son diferentes en cada hombre, así difiere también la manera de pensar y de comprender de cada uno. Esta es la razón por la que fácilmente surge la incomprensión entre amigos.

Uno no es capaz de entender adecuadamente los puntos de vista del otro. De aquí que en un instante se produzcan la fricción, la disputa y la ruptura, incluso entre amigos íntimos.
Uno debiera estar en sintonía con las vibraciones mentales o las vibraciones del pensamiento del otro. Solamente así puede haber mutua comprensión.

Los pensamientos de lujuria, odio, celos y egoísmo producen imágenes distorsionadas en la mente, nublan la comprensión y causan la perversión del intelecto, pérdida de memoria y confusión mental.


11. Conservación de la energía del pensamiento.
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En física se emplea el término “poder de orientación”. La corriente no fluye, aunque la masa de energía está allí. Primero ha de conectarse la magneto y después la corriente eléctrica fluirá a través del poder de orientación.

Del mismo modo la energía mental disipada y mal dirigida hacia distintos pensamientos mundanos ha de ser bien orientada hacia los canales espirituales adecuados.
 

No almacenes en tu mente información inútil. Olvida cuanto no te sea de utilidad. Solamente así podrás llenarla de pensamientos divinos, renovando tu fortaleza mental, puesto que los rayos disipados de la mente estarán, de este modo, concentrados.
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