jueves, 17 de junio de 2010

Un poco más de dzzzzzzzzssssillas eléctricas

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La muerte asistida casi siempre es muy desagradable, todo un espectáculo donde se siembra y se alimenta al morbo de sus expectadores.

En el fusilamiento, uno sabe que será rápido, y que los executores tienen mira láser que apuntan directo al corazón, por lo que la inconciencia liberadora sobrevendrá escasos segundos después del tiro, en el que se da por hecho que en el 100% de los casos, no fallará la puntería. Lo mismo para con la horca: se acciona el interuptor que retira el piso falso de donde el condenado cae rompiendose el cuello, o bien teniendo una asfixia rápida y que en el caso de los hombres hipoxifilicos, es una oportunidad de gozar una última muerte pequeña que le lleva directo y de golpe a la muerte grande.

Por otra parte, la cámara de gas ofrece una muerte lenta y horrible, (dependiendo de la cooperación del condenado), pues, entre más trate de aguantar la respiración para no inhalar los gases letales, más tardará en morir, y como la reacciones lógicas e intuitivas son de supervivencia, le ofrecen algo de resistencia extra a la conciencia, a pesar de querer lo contrario.

La inyección letal, ese método que decían que era más humano e indoloro, ahora está demostrado que también hay horrendas y nada deseables complicaciones, y las autopsias revelan que el preso realmente está consciente, pero su parálisis muscular le impide expresar dolor.

Sin duda alguna todos los métodos de ejecución son espeluznantes, y todo el proceso es macabro, desde la extrema puntualidad con la que son llevados a cabo los últimos rituales,
hasta el momento en que es retirado el cadáver del ejecutado.

Pero la que se lleva las medallas de la sugestión terrorífica, es indudablemente la silla eléctrica. De todos los métodos de ejecución, la silla eléctrica es simplemente imponente, porque nunca se tiene la certeza de que todo saldrá bien: de que se le haya dado buen mantenimiento desde la última vez, de que vaya a haber un corto circuito, una tormenta, o algún incidente con los transformadores, cualquier cosa puede pasar que conlleve a que la conciencia y el dolor del reo se prolonguen por eternos minutos...

Es bien sabido y comentado entre los sobrevivientes de electrocuciones, voluntarias o involuntarias, que la electricidad en esos voltajes y amperajes duelen y mucho, que hay asfixia, mareo, dolor y ardor muscular, nauseas, y más dolor. Es algo muy traumático.

Y en lo que concierne a la entrada de hoy, y para alimentar un poco ese morbo-aversión-admiración por la silla eléctrica, comparto a continuación, de esos videos que no me dejan subir en youtube, no por ser contenido inapropiado, sino porque según esto, viola derechos de autor y demás jaladas que esas ratas compañías de entretenimiento televisivo nomás andan inventando para andar de aguafiestas.

El primer video, es una escena de un capítulo donde salían la pareja investigadora de casos paranormales por excelencia, Mulder y Scully:

(Me vengaré plutos, ya lo verán blanquitos pluñetas, y más por quererme freír sin dejarme terminar mis últimas palabras)

Hacer click aquí para bajar la escena


El segundo video, es un salto cuántico realizado desde la silla eléctrica, hecho por Sam Beckett, de Viajeros en el tiempo, la escena no se consuma con la ejecución en sí, ( Lo siento, sé que es algo así como Coitus interruptus para algunos el no poder comtemplar la ejecución entera) pero tiene valor nostálgico y escénico por tratarse de la Old Sparky donde todo salió mal hace unos años para Pedro Medina y Allen Tiny Davis.


(Sssssh, sssssh, tranquilo, tranquilo, ya, ya, no seas exagerado Sam, no seas maricón, ni siquiera duele)

Click aquí tambien, para bajar ésta otra escena

Luego subo más, porque ya es hora de dormir por acá, y NO voy a subir la escena de Linus Bragg, así que no insistan, esa sí que no, es demasiado hasta para el más insensible de los morbosos con carencias afectivas.

(¡Arrgh!, nada más de ver la foto me da chingos de coraje con esos malditos malparidos que ejecutaron a Linus Bragg sabiendo que era inocente.
Pero si quieren ver, de todas formas la escena, veanla aquí, bajo su propio riesgo y discreción, luego no anden ahí de llorones con el psicologo echándome la culpa)


Recuerdo que los links sólo duran activos durante dos meses, así que a aprovechar ahora =).

Ahora me retiro, esperando que llege la tan esperada tormenta eléctrica que vienen prometiendo los pronósticos y reporter metereológicos desde hace meses...
Hasta pronto. Gracias.

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