jueves, 24 de junio de 2010

Aaaahhh...el aroma de un buen libro....ooh sí...sí...sí...ooh....ooohh.....


Todo olor conlleva a una reacción fisiológica y por ende psicológica, aversión o atracción (como dijera el intro de ranma 1/2). Y en muchas ocasiones nos rememoran momentos especiales de nuestra vida.

Ehem, hay quienes les guste, se exciten y alcalzen estados nirvánicos y metáfisicos con el aroma de las pantaletas usadas, otros y otras con el del sudor, con el olor de los animales o de sus heces fecales (no quiero seguir ni imaginar) y así...

Pues resulta que no soy uno de esos enfermos, aunque admito que algunos aromas y feromonas femeninos me atraen y me provocan ciertas reacciones fisiológicas propias
de mi instinto animal.

Pero hay otros aromas que me hacen incluso mucho más feliz, y aunque muchos se burlan por este malbuen hábito que tengo, habrá también quienes me comprenderán cuando inhalan el suave y delicado aroma de un libro o de una revista.

Al igual que en mi proceso de selección de compañera biológica me es indispensable el aroma y perfume natural de su piel, lo mismo pasa con el proceso de selección de material literario. Es algo inevitable el tener que olfatear las publicaciones en librerías, bibliotecas, revisterías, en los libreros, y un largo etcetera....



Me encanta (y se que a muchos y muchas también) inhalar lenta y profundamente hasta la última molécula de olor disponible de entre las hojas. Es simplemente algo que eleva la frecuencia vibratoria neuronal y de esa imcomprensible e insaciable hambre de sentir del siempre irracional instinto...

Podría mencionar tantos libros y revistas que me han marcado y cuyos aromas me hacen feliz y poner cara de retrasado en éxtasis que flota entre nubes rosas de algodón de azúcar, pero sin lugar a dudas, los que más me gustan son las maduritas (quiero creer, pensar y sentir que los libros pertenecen al género femenino, hehe), las que ya tienen sus añitos impregnados en sus lomos y páginas. Entre más antiguos mejor, hay algo que los hace mágicos y sabrosos, un incienso metafísico iniciático para entrar en estados superiores de conciencia y conectar con la gran mente universal...o algo así....

¡Y...ya! esto es todo, estoy solamente probando, intentando ser un poco más exhibicionista, para intentar lograr también conectarme al gran ego universal y de paso intentar lograr crear post más cortos...creo que lo estoy bien logrando ¿no?


Y ahora algo de cachondeo musical de la Baia Sound =D...yeah...babe.....yeaahhh =P!




Hasta prontos =D! y gracias, Las fuerzas cósmicas bendigan sus olfatos. Ciao...

1 comentario:

Pedro dijo...

Comparto tu fetiche de olores, amo el olor amarillento de un buen libro ademas no hay nada mas excitante que el aroma de una mujer recien bañada, sin hablar de su textura, asi mismo despues de una actividad fisica, como despues de ir al gimnasio por ejemplo...
Solo tengo una queja por primera vez, la cancion esta con todo, bien relajante, pero cuando llega al climax, pum!!! se corta la cancion, la he intentado buscar completa sin exito, la tendras completa??

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