viernes, 30 de septiembre de 2011

Juntos hasta que la muert...¡Juntos y que ni la muerte los separe!

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Pues me encontré con esta noticia, que si bien a muchos podría parecerle morbosa, asquerosa y espeluznante, y aunque muchos le hacen burla de manera muy insensible, o dudan del equilibro mental del hombre de la noticia, creo que tiene un lado bonito, después de todo.
A continuación, la nota:


Un hombre vietnamita lleva casi nueve años durmiendo con los restos de su esposa muerta, guardados dentro de una muñeca de tamaño real, sin que las autoridades puedan impedírselo, publicaron hoy los medios locales.

Le Van, de 57 años, de la provincia de Quang Nam, Vietnam, perdió a su esposa en el 2003. Debido a que por las noches no podía dormir sin estar abrazado a su amada esposa, comenzó a ir a dormir sobre su tumba, por 20 meses. Cuando ya no podía soportar las inclemencias del clima, tales como la lluvia, el viento y el frío, decidió cavar un túnel hacia la tumba, para así poder dormir junto a su esposa. Cuando los hijos escucharon de su increíble plan, intentaron hacer de todo por detenerlo, así que Le Van tuvo que idear otro modo para poder estar y sentir la presencia de su esposa.
En el 2004, desenterró sus restos y los colocó en un figura de yeso en tamaño real, vestida con las ropas de su esposa.

Desde entonces, el hombre a dormido junto a su amada esposa, muchas veces acompañado por uno de sus siete hijos, según el diario "VietnamNet".
Las autoridades le instaron a que enterrara los restos de su esposa en 2009, cuando su caso se publicó por primera vez en la prensa, pero no existe ninguna ley que le obligue a hacerlo.

Fuentes: VietnamNet

y lively-destiny.blogspot.com

Ahora lo bonito de esta historia:

Es un hecho que la gente tiende a ser muy salvaje, desconsiderada y cínica con sus seres queridos que fallecen. No les basta con el traumático proceso de enterrarlos y presenciar con horror la sepultura, o en algunos casos, por (razonables) motivos económicos y ecológicos, las creman. Después de ahí viene el duelo, y si se tiene el recurso económico, visitas con terapeutas y algunos psicólogos que recomendarán pastillitas para dejar de sentir y dejar de tomarle importancia al asunto. Pasará el tiempo con eventuales visitas a la tumba y muy de vez en cuando en sueños, los cuales si bien serán memorables, la misma tendencia al olvido los hará olvidarse de estos contactos en sueños, y en algunos casos, para no tener que soportar el dolor de esa ausencia, vendrán a reemplazar a su ser querido con otra persona, o animal, o cosa.

Pero lo que hizo este hombre, Le van, aunque se le satanice, más que reflejar un deteriorado estado de salud mental, como podrían expresar muchos, lo veo como un verdadero caso de amor, de fidelidad y ternura.
Un caso de verdaderos lazos de amor y fidelidad que ni la muerte misma pudo ni podrá separar.
Imagino a este gran hombre, Le Van, viviendo junto a su esposa mientras vivía, siendo un hombre tierno, risueño, servicial, comprensible, expresándole palabras de cariño, respeto y gratitud a su esposa en todo momento. Y ahora tras todos estos años, sigue igual, durmiendo y despertándose junto a los restos de su esposa dando las buenas noches y los buenos días seguidos de un beso en la frente y un profundo abrazo, conversando con ella, y en algunos momentos a solas, de silencio, de remembranzas, de reflexiones, de diálogos internos.


Imagino a Le Van, más estable que muchos empastillados/as, consciente en todo momento de la transitoriedad, de la fragilidad de la vida. Sabe que su esposa se encuentra presente en alma y cuerpo y que algún día volverán a estar completamente juntos, en algún otro plano de la existencia.
Y eso - quiero creer - lo ha ayudado a sobrellevar el día a día con ánimos y fuerzas, a ser feliz.

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Saludos y buen fin de semana =)
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3 comentarios:

Pedro Bluesman dijo...

Vaya como diría la canción: Es la historia de un amor como no hay otro igual.

A mi manera de pensar es una historia romántica, algo tétrica, pero bella al fin. Es difícil para algunas personas el hecho de ya no estar con esa persona a la que amas, no por que haya muerto si no por que simplemente se fue, algo que te complementaba, muchas veces el amor es algo muy complicado de explicar y esta es una gran prueba de ello.

Sin embargo hay algunas leyes que dicen que no puedes tener cuerpos en tu casa, no sé si allá esté penado, pero por lo menos aquí en México si.

Excelente artículo mi buen, me hiciste disfrutar mas este hermoso otoño y de aquí se puede desprender una bella historia para mis sobrinos que quieren horror y misterio en hallowhen.

Basiliskus dijo...

Jahahaha.
No lo había pensado de ese modo, pero que el título de esa canción a la que te refieres le hubiese quedado perfecto al título de esta entrada.
Quizás sea ilegal aquí en México tener cuerpos en tu casa, pero no fosas clandestinas, haha.
Otoño...caramba, pasó todo tan rápido que ni me di cuenta, ya estoy pensando en comprarme una andadera o una silla de ruedas eléctricas y mi dotación de Gerber, hehe.
Saludos y ahí le pones más crema a los tacos de tu historia para tus sobrinos, o mejor aún, vayan a tu casa donde se te aparece la "aparecida" y jueguen la Ouija en donde previamente vertiran sangre de una gallina negra o un carnero degollado, y posteriormente invocarán al espiritu ultraterreno de Pipo el payazo, o mejor aún de Capulina =D.
Ahí me cuentas que tal les fue, haha.
Saludos Don Pedro, estamos en contacto...pero por ahora no, debido a que me voy a jetear por efecto de la anestesia hehe.
Más saludos =D.

stefany dijo...

pues es romántico. lo admito, no me parece mal ni morboso, digo cada quien con su manera de amar a los demás.
yo espero que cuando estire la pata mi esposo me entierre en el jardín y se olvide del asunto. no soy tan buena esposa como para que me adore tanto.
n.n

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